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El proceso del duelo: ¿se supera la pérdida de un ser querido?

El duelo es un proceso natural y adaptativo ante pérdidas profundas. Conoce herramientas claves para vivir este proceso de forma sana

El duelo puede generar sentimientos de tristeza, rabia, culpa, frustración o alivio

Referencial - Pexels

Autor

Karla Padilla

Actualizado:

31 oct 2026 - 10:45

El duelo es un proceso natural, profundo y variadamente experimentado que surge tras una pérdida significativa.

La Asociación Americana de Psicología (APA) señala que aunque lo vivenciamos principalmente cuando un ser querido fallece, también se manifiesta ante situaciones de cambio profundo como un divorcio, la migración, la pérdida de un empleo o la jubilación.

Nathaly Ron, especialista en acompañamiento del duelo, indica que el ser humano genera respuestas emocionales ante una pérdida.

La especialista comenta que puede generar tristeza, rabia, culpa, frustración o alivio. En el aspecto cognitivo, falta de concentración o pesadez mental; y en lo físico, tensión muscular, alteraciones del sueño y cambios en el apetito.

Ron dice que, lejos de ser una enfermedad, el duelo es un camino íntimo que requiere validación y respeto al propio ritmo, además recalca que no existe una receta mágica, ni plazos establecidos para procesar el dolor de la pérdida.

¿Se supera el duelo?

Una de las premisas fundamentales que destaca Nathaly Ron, es que el duelo no se supera, se reintegra y se resignifica.

Pretender "superarlo" sugiere olvidar a la persona amada, algo innecesario y poco realista. El objetivo real es aprender a recordar con más amor que dolor, recalca. 

Para sobrellevar este proceso de manera sana, la experta recomienda:

  • Validar las emociones: Permitirse sentir sin juzgarse ni compararse con otros.
  • Cuidar lo básico: Mantener rutinas mínimas, cuidar la higiene del sueño, la alimentación y la hidratación.
  • Apoyarse en redes seguras: Buscar personas que escuchen sin emitir juicios ni invalidar el dolor con frases hechas como "ya deberías estar mejor".
  • Realizar rituales de despedida: Elaborar altares, encender velas, escribir cartas o resignificar los espacios físicos.

¿Cuándo el dolor se convierte en un obstáculo para sanar?

El dolor inicial es agudo, persistente y omnipresente, y suele agudizarse en fechas especiales sin que esto signifique un retroceso, comenta la psicóloga.

Dice que es vital identificar cuándo el proceso se complejiza, por ejemplo, la persona en proceso de duelo cae en aislamiento extremo y su dolor se convierte en una carga insostenible.

Nathaly Ron enfatiza que se debe buscar acompañamiento terapéutico profesional cuando:

  • Han transcurrido entre 6 y 12 meses desde la pérdida y el dolor no disminuye en intensidad.
  • Aparecen ataques de pánico, ansiedad profunda o una incapacidad persistente para retomar las actividades cotidianas básicas.
  • Se experimentan ideaciones sobre la inexistencia o deseos profundos de muerte.

5 herramientas valiosas para las personas que viven el duelo

Para transitar el camino de la pérdida y bajar los niveles de alerta corporal y mental, la especialista recomienda poner en práctica estas cinco herramientas:

  1. Arte y la expresión creativa: Actividades como la pintura, la escritura o el dibujo permiten canalizar emociones complejas que a veces las palabras no alcanzan a describir.

  2. Respiración consciente: Realizar respiraciones profundas ayuda a regular el sistema nervioso y a liberar la tensión física acumulada en el cuerpo.

  3. Rituales de recuerdo: Caminar por la naturaleza, crear espacios de memoria ayuda a aceptar la ausencia física reconociendo la presencia emocional.

  4. Grupos de apoyo: Compartir experiencias con personas que atraviesan situaciones similares disminuye la sensación de aislamiento y combate la culpa.

  5. Diario emocional: Registrar los altibajos diarios fomenta ayuda a identificar aquello que necesita ser sanado y reconocido