Un duelo que no se ve: cómo romper el silencio y validar el dolor de perder un bebé
El INEC registró 1 176 defunciones fetales en 2025. En salud mental, visibilizar el duelo gestacional es vital para romper el tabú de la pérdida.

Tras una pérdida perinatal, visibilizar el duelo gestacional es clave para sanar y resignificar.
Referencial, Pexels
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Actualizado:
16 oct 2026 - 19:12
El duelo gestacional y perinatal se produce tras la pérdida de un bebé durante el embarazo, el parto o los primeros días de vida.
Lejos de ser un evento médico, constituye una vivencia dolorosa que genera consecuencias psicológicas de gran impacto.
A propósito del Día Mundial de Concientización sobre la Muerte Gestacional, Perinatal o Neonatal, que se conmemoró el 15 de octubre, especialistas hablan sobre consecuencias como la depresión materna y el estrés postraumático, que a menudo son agravadas por vivir el dolor en silencio.
¿Cuándo buscar ayuda psicológica?
El duelo gestacional y perinatal comprende la pérdida ocurrida en cualquier etapa del embarazo, durante el parto o en los primeros días de vida del recién nacido.
Esta vivencia es invisibilizada y silenciada por una sociedad que prefiere "dar un paso atrás" antes que abordar la incomodidad del dolor ajeno. Así lo explica la psicóloga clínica Nathaly Ron, especialista en acompañamiento del duelo.
"Se tiende a tratar de distraer o hablar de otra cosa, cuando en realidad es un duelo que necesita palabra para poder sanar y resignificar"
Nathaly Ron, psicóloga especialista en acompañamiento del duelo.
La experta señala que quienes viven una pérdida se sienten obligados a experimentarla en soledad debido a un tabú.
El duelo no solo se expresa a través de tristeza o llanto, dice la especialista. Emociones como el enojo, sensación de vacío, shock, pérdida de concentración o memoria, e incluso el malestar al estar en entornos con niños o embarazadas, son respuestas emocionales muy comunes.
Cuando estos síntomas se profundizan y e incapacitan para actividades básicas como levantarse, alimentarse o dormir, es imprescindible buscar ayuda psicológica especializada o acudir a grupos de apoyo.
La gestión de la culpa y su impacto en las mujeres
Una de las cargas emocionales más complejas durante el duelo perinatal es la culpa. ¿Por qué ocurre? La mente activa el sentimiento de "extrañar", indica psicóloga clínica Nathaly Ron.
Al enfrentarse a la pérdida es habitual que la mujer caiga en un círculo de pensamientos repetitivos centrados en "y si hubiera hecho esto" o "y si no hubiera hecho aquello".
Esta dinámica de autocrítica se intensifica por los estereotipos sociales que sobrecargan a la mujer con la responsabilidad del cuidado, la perfección y la fortaleza, haciéndola sentir que su cuerpo o sus emociones "fallaron", destaca la experta.
Para gestionar este sentimiento de forma saludable, Ron señala la necesidad de desarmar la ilusión de control total sobre la vida y la muerte.
La especialista explica que una culpa real proviene de una intención de hacer daño, mientras que las madres siempre actúan desde el deseo de proteger y amar.
"La culpa no se va porque alguien te diga 'no pienses en eso'; se transforma, explorándola poco a poco con amabilidad hacia una misma"
Nathaly Ron, psicóloga clínica
Ron agrega que honrar la memoria del bebé y validar la identidad materna, sin importar el tiempo de gestación, es clave para que el proceso no se vuelva una situación patológica que requeira de otro tipo de intervención.
El efecto en la relación de pareja y el entorno
La pérdida de un bebé no solo altera a la madre, sino que sacude a todo el entorno familiar y a la pareja.
De acuerdo con Nathaly Ron, la principal razón de conflicto en las parejas es esperar que ambos vivan el dolor de la misma manera. Mientras un progenitor puede necesitar llorar y hablar del tema constantemente, el otro puede replegarse en el silencio o en el trabajo.
Esta falta de sintonía en la expresión emocional suele generar distanciamiento y una sensación de aislamiento mutuo que, si no se aborda con empatía, puede llevar a la ruptura de la relación, señala la psicóloga.
Ron resalta que, para transitar esta etapa de manera compartida, se debe mirar el duelo como una experiencia colectiva que requiere "aprender a estar cómodo con la incomodidad".
“Es fundamental permitir que cada uno exprese su vivencia a su propio ritmo, sin juzgar ni imponer expectativas sobre cómo "debería" sentirse el otro”.
Nathaly Ron, psicóloga clínica
Recomendación de la experta
La psicóloga sugiere construir redes de apoyo basadas en la escucha activa y la amabilidad, así como participar en grupos de contención o realizar actividades significativas, que ayuden a la pareja a procesar la ausencia y a sanar el vínculo a través de la memoria y el respeto.
Una muerte prenatal cada 16 segundos
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10), la mortalidad perinatal comprende desde las 22 semanas de gestación hasta los siete días posteriores al nacimiento.
Mientras, un aborto se define habitualmente cuando la muerte ocurre antes de la semana 28 de embarazo, sin exceder incluso hasta el nacimiento.
La OMS indica que cada año se registran casi dos millones de muertes prenatales, aproximadamente una cada 16 segundos. Y se calcula que entre el 10% y el 15% de las mujeres con embarazos conocidos sufren un aborto.
Más del 40% de los fallecimientos prenatales ocurren durante el parto y podrían prevenirse mediante un control sistemático y atención obstétrica de urgencia oportuna y respetuosa, señala la Fundación March of Dimes, aliada de la OMS.
Más de mil defunciones fetales en Ecuador, en 2025
En el contexto local, en Ecuador las cifras reflejan una realidad que no puede ignorarse ni invisibilizarse. De acuerdo con los datos del Registro Estadístico de Nacidos Vivos y Defunciones Fetales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), en 2025 se registraron 208 985 nacidos vivos y 1 176 defunciones fetales.
Cada una, sostiene la OMS, representa una pérdida dolorosa que requiere empatía, acompañamiento emocional capacitado y espacios de escucha sin prejuicios.
Con esto, además, el organismo señala que se vuelve indispensable romper el tabú y garantizar una atención de salud digna y humanizada.
Además, como parte de su agenda hasta el 2030, la OMS busca que estas muertes, que siguen sin abordarse de manera prioritaria en las agendas y políticas públicas internacionales, sean visibles desde el registro exacto y de apoyo integral en salud mental.
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