El desgarrador clamor de la familia del buzo Geovanny Rivera a 19 días de su desaparición
"No podemos dormir; necesitamos encontrar su cuerpo para darle una sepultura digna", suplica Ángel Rivera. La familia abandonó sus trabajos y costó la búsqueda con sus propios recursos.

Familaires del buzo Geovanny Rivera viajaron hasta Quito para ser escuchados. Piden a las autoridades no abandonar la búsqueda a 19 días de su desaparición.
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Actualizada:
08 sep 2026 - 16:02
Para la familia Rivera Muñoz, los últimos 19 días se han convertido en una pesadilla interminable.
Desde el pasado 20 de agosto, cuando el Cabo Primero y buzo de la Armada, Geovanny Rivera Muñoz, desapareció mientras realizaba trabajos de inmersión en las costas de El Oro, el tiempo se detuvo en su hogar.
Su ausencia no solo deja un vacío institucional, sino que mantiene paralizada a una familia entera. Dejar los trabajos para buscar a un hermano
Han tenido que hacer una pausa drástica en sus vidas para dedicarse por completo a buscarlo.

Geovanny, de 38 años, es el mayor de seis hermanos y pilar fundamental de su hogar.
Además, es padre de tres niños menores de edad que cada día preguntan por su regreso.
Ante la falta de respuestas y el cese de los operativos oficiales en la zona, sus hermanos tomaron la decisión de abandonar temporalmente sus empleos.
Se trasladaron a la provincia de El Oro para movilizarse en lanchas por sus propios medios.
"Prácticamente hemos dejado nuestros trabajos para dedicarnos a buscar a mi hermano. No estamos recibiendo ninguna ayuda ni de las empresas involucradas ni de nadie. Todos los costos de embarcaciones y logística están saliendo de nuestros bolsillos"
Ángel Rivera, hermano de Geovanny.
"Un dolor que nos está destruyendo"
El impacto emocional y psicológico ha calado profundamente en la salud de sus padres.
La constante incertidumbre de no saber qué ocurrió bajo el agua ha deteriorado rápidamente su entorno familiar.
Salud comprometida
La madre de Giovanni sufre de hipertensión aguda y su estado se ha agravado con el pasar de los días por la falta de sueño y la angustia.

Agonía constante
Ninguno de los integrantes de la familia ha podido retomar su rutina o llevar una vida normal.
Colecta familiar
Entre los hermanos financian los viajes hasta sectores fronterizos para continuar con la difusión y rastreo.
"Mi madre está destrozada, sufre de hipertensión y no puede dormir. Somos realistas y sabemos que tras 19 días las probabilidades de hallarlo con vida son remotas, pero necesitamos encontrar su cuerpo para darle una sepultura digna y cerrar esta agonía. Esto que vivimos es realmente una muerte en vida".
Ángel Rivera, hermano de Geovanny Rivera.
La búsqueda cruzó la frontera
Desesperados por la falta de rastreos continuos por parte de los buzos militares —quienes según la familia solo realizaron inmersiones durante dos días en un radio de 10 metros—, los allegados navegaron por su cuenta hacia aguas peruanas.
Con sus propios recursos llegaron hasta localidades costeras del país vecino como Cabo Blanco, apoyados únicamente por imágenes y difusión en redes sociales.
Temen que las corrientes marinas hayan desplazado el cuerpo a territorio extranjero.

"Que no queda en el olvido"
La familia exige que la Fiscalía General del Estado, el Ministerio de Defensa y el Ministerio del Interior tomen cartas en el asunto e investiguen a fondo a las empresas contratistas de la plataforma donde realizaba la maniobra.
"Se trata de la vida de un ser humano, no puede ser que su desaparición quede en el olvido. Pedimos que la búsqueda no se detenga y que se solicite la colaboración diplomática y policial con Perú o Interpol si es necesaria".
Ángel Rivera, hermano de Geovanny Rivera.
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