Suscríbete a nuestras notificaciones para recibir las últimas noticias y actualizaciones.

Debes habilitar las notificaciones en tu dispositivo para suscribirte a las últimas noticias.

Hallan rastros de sangre en fósil de dinosaurio de hace 115 millones de años

Investigadores identificaron estructuras similares a glóbulos rojos y componentes de la hemoglobina en huesos encontrados en Brasil.

Científicos identificaron indicios de sangre en un fósil de dinosaurio de hace 115 millones de años encontrado en Brasil.

Atlas Pré Historia.

Autor

Melany Oñate

Actualizado:

05 nov 2026 - 07:40

Un equipo internacional de científicos encontró indicios de sangre en un fósil de dinosaurio de aproximadamente 115 millones de años, descubierto en el noreste de Brasil.

El hallazgo fue publicado el lunes 2 de noviembre de 2026 en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), tras una investigación liderada por la Universidad Curtin, de Australia.

Los investigadores identificaron estructuras microscópicas compatibles con glóbulos rojos y señales químicas de hemo, un componente de la hemoglobina que permite transportar oxígeno en la sangre.

¿A qué dinosaurio pertenecían los restos de sangre?

Los fósiles corresponden al Aratasaurus museunacionali, un dinosaurio carnívoro que habitó el territorio que actualmente es Brasil durante el período Cretácico.

Este animal medía aproximadamente tres metros de longitud y pesaba unos 34 kilogramos.

Sus restos fueron encontrados en la Formación Romualdo, ubicada en la cuenca de Araripe, una región conocida por la conservación de fósiles prehistóricos.

Aunque la especie fue descrita científicamente en 2020, los nuevos análisis permitieron identificar componentes químicos relacionados con la sangre en los canales vasculares de los huesos de sus extremidades.

¿Cómo se conservaron estos restos durante millones de años?

Los científicos consideran que el dinosaurio pudo quedar enterrado rápidamente después de morir, en un ambiente con poco oxígeno que favoreció la conservación de determinadas estructuras.

Posteriormente, los restos celulares habrían experimentado un proceso de mineralización que permitió preservar sus formas y algunas señales químicas durante millones de años.

El descubrimiento no significa que se haya encontrado sangre líquida ni células vivas, sino estructuras mineralizadas y compuestos químicos relacionados con la sangre original del animal.

Tampoco implica que se haya recuperado ADN de dinosaurio.