Jáminton Campaz de la Selección Colombia: del Mundial 2026 al drama de las amenazas
Jáminton Campaz no pudo viajar a Ibagué para disfrutar vacaciones tras la eliminación de su selección en el Mundial, debido a amenazas.

Octavos de final - Suiza vs. Colombia - BC Place, Vancouver, Canadá - 7 de julio de 2026. Gregor Kobel, de Suiza, en acción al atajar un disparo de Jaminton Campaz, de Colombia.
REUTERS
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Actualizado:
09 jul 2026 - 22:36
La participación de Jáminton Campaz con la Selección Colombia en el Mundial 2026 dejó un balance agridulce que trascendió lo estrictamente deportivo.
El extremo de Rosario Central logró consolidarse en la consideración del director técnico Néstor Lorenzo, sumando valiosos minutos a lo largo de la cita mundialista como una de las principales alternativas ofensivas del combinado cafetero, que extendió su camino en el torneo hasta la ronda de los octavos de final.
El momento cumbre del atacante en el certamen ocurrió durante la fase de grupos, específicamente el 17 de junio de 2026, cuando Colombia se midió ante Uzbekistán. Campaz ingresó desde el banco de suplentes para dinamizar el ataque y selló su gran actuación marcando un gol clave en la victoria por 3-1, un tanto que no solo afianzó la clasificación de su país a la siguiente ronda, sino que significó su estreno de gala en las redes de una Copa del Mundo.
Sin embargo, la travesía mundialista terminó con un panorama hostil tras la eliminación de la escuadra sudamericana en la tanda de penales frente a Suiza.
A pesar de que Campaz convirtió de manera efectiva su cobro desde los doce pasos, un sector de la afición le recriminó con dureza una clara opción de gol desperdiciada durante los noventa minutos reglamentarios, desatando una oleada desmedida de críticas en plataformas digitales.
La situación escaló a niveles alarmantes cuando el futbolista y su entorno familiar denunciaron haber recibido graves mensajes de odio y amenazas de muerte a través de redes sociales.
Ante la evidente falta de garantías para su integridad física, el jugador tomó la drástica decisión de cancelar sus vacaciones programadas en territorio colombiano y optó por permanecer en el exterior, al tiempo que emitió un comunicado oficial exigiendo respeto y rechazando de forma categórica que la pasión del fútbol justifique la violencia.
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