Vuelta a España 2026: Andorra acoge el primer gran test de alta montaña en la cuarta etapa
Tras completar un largo descenso, el pelotón encadenará dos ascensos exigentes sin apenas terreno intermedio de recuperación.

El ciclista ecuatoriano Richard Carapaz en la victoria de la etapa 18 del Tour de Francia.
Tour de Francia
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Actualizada:
24 ago 2026 - 18:44
La cuarta jornada de la Vuelta a España plantea un diseño denso y concentrado que transcurre íntegramente en territorio andorrano. Con inicio y final en Andorra la Vella, la caravana afrontará un trazado 104,8 kilómetros. Pese a su corta distancia, la etapa acumula casi 3 000 metros de desnivel positivo repartidos en cuatro altos puntuables, lo que elimina cualquier margen para el rodaje suave desde el banderazo de salida. La etapa partirá a las 07:50 de Ecuador.
El reto arranca de forma inmediata con el ascenso al Port d'Envalira, un puerto de primera categoría de 23,3 kilómetros de longitud al 5,1% de pendiente media. Más allá de sus rampas constantes, el gran factor diferenciador de esta primera dificultad reside en la altitud, coronándose a 2.409 metros sobre el nivel del mar. Esta cota convierte a Envalira en el techo de la presente edición y exigirá un esfuerzo prematuro a los jefes de filas para filtrar la escapada del día.
Tras completar un largo descenso, el pelotón encadenará dos ascensos exigentes sin apenas terreno intermedio de recuperación. En primer lugar se abordará la Collada de Beixalis (6,5 km al 8,5%), el tramo más explosivo del día con rampas máximas que alcanzan el 17% en su base. A continuación, los corredores afrontarán el Coll d'Ordino (9,9 km al 7%), cuya dureza sostenida servirá para seleccionar definitivamente el grupo de favoritos antes de encarar el tramo final hacia la capital.
El desenlace de la jornada quedará reservado para el Alto de la Comella, una cota de tercera categoría de 3,9 kilómetros al 5,9% que cuenta con rampas puntuales del 9%. Al coronarse a solo 4,8 kilómetros de la línea de llegada, la Comella se perfila como el trampolín ideal para ataques explosivos de última hora antes de emprender la bajada definitiva.
Con la tercera etapa anulada tras las severas condiciones meteorológicas registradas en el sector galo, esta cuarta entrega en Andorra se convierte en el primer examen directo de la carrera. La combinación de ascensos continuos y un kilometraje reducido incentivará un ritmo de competición elevado, ofreciendo a los escaladores puros la oportunidad de tantear las fuerzas del líder de la clasificación general.
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