Suscríbete a nuestras notificaciones para recibir las últimas noticias y actualizaciones.

Debes habilitar las notificaciones en tu dispositivo para suscribirte a las últimas noticias.

Folarin Balogun, el goleador de Estados Unidos que no sería estadounidense si fuera por Trump

El máximo goleador de EE. UU. en el Mundial depende de la ciudadanía por nacimiento que Trump busca eliminar.

Folarin Balogun, goleador de Estado Unidos, habló ante los medios de Comunicación en California.

Reuters.

Autor

Nicholas Dale Leal - México

Actualizado:

29 jun 2026 - 15:22

El Mundial en los Estados Unidos de Donald Trump está plagado de paradojas. 

Por primera vez, un país, Irán, juega en el territorio de otro con el que está en guerra. 

El anfitrión, que se supone que le abre las puertas al planeta para celebrar la mayor fiesta del fútbol global, rechaza la entrada a oficiales y aficionados de naciones que considera non gratas. Incluso en su misma selección, las contradicciones no faltan. 

Folarin Balogun, delantero y goleador de Estados Unidos, la encarna: mientras se espera que el Tribunal Supremo se pronuncie esta semana sobre el futuro de la ciudadanía por nacimiento que el presidente quiere eliminar, el máximo anotador estadounidense en el Mundial solo puede jugar por el país gracias a ese derecho.

En el equipo multicultural, con jugadores de ascendencia mexicana, croata o liberiana, entre otras, que refleja la composición real de la sociedad norteamericana, Balogun, hijo de nigerianos y criado en Reino Unido

Se pudo convertir en el primer jugador en anotar más de un gol mundialista en un partido para las barras y las estrellas desde 1930 gracias a las cosas del azar.

En el verano de 2001, sus padres fueron de viaje a Nueva York, pero cuando iban a montarse al avión de regreso a Londres, donde vivían, se les negó el paso por el avanzado embarazo de la madre. 

Folarin entonces nació en Brooklyn, pero nunca vivió en Estados Unidos. Creció en la capital inglesa, se formó en la cantera del Arsenal y jugó en las selecciones inferiores para Inglaterra. 

Desde hace tres años, sin embargo, el delantero que el Mónaco fichó del club londinense en 2023 por más de 45 millones de dólares defiende la bandera estadounidense en los campos de juego internacionales gracias a la nacionalidad que le otorgó haber nacido donde nació.

La Administración de Trump ha puesto en la mira ese derecho consagrado por la 14ª Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, la que abolió la esclavitud tras la Guerra Civil y dictó que toda persona nacida en territorio estadounidense sería considerada ciudadana— desde el primer día. 

Una de las decenas de órdenes ejecutivas firmadas por Trump el 20 de enero de 2025 lo decretaba, pero fue impugnada de inmediato por grupos de derechos civiles y, en el último año y medio, fue escalando instancias judiciales hasta llegar a los escritorios de los nueve magistrados del Tribunal Supremo. 

Se espera que esta semana dicten su decisión, la cual podría alterar los fundamentos mismos de la nación estadounidense.

El pasado 1 de abril, ante los ojos del presidente, que de manera inédita acudió a los argumentos orales, los jueces del Supremo —divididos 6 a 3 en una mayoría conservadora que ha apoyado en reiteradas ocasiones la agenda de Trump.

Aunque también lo ha contradicho en varios casos importantes, como en la imposición de aranceles— mostraron su escepticismo ante la medida impulsada por el republicano. 

Junto a los tres magistrados progresistas, tres conservadores —el influyente presidente del tribunal, John Roberts, y los magistrados Brett Kavanaugh y Neil Gorsuchexpresaron sin ambages sus dudas.

Sus incisivas preguntas al procurador general, John Sauer, permitieron anticipar que el fallo irá contra los intereses de la Casa Blanca. 

Roberts llegó a calificar los argumentos de la Administración de “muy peculiares”. Pero hasta que no dicten su fallo, cualquier decisión sigue siendo posible.

El mandatario quiere impedir que se conceda la nacionalidad estadounidense a los hijos de inmigrantes sin papeles y visitantes temporales. 

Una medida que podría afectar a más de 250.000 bebés al año o casi tres millones de niños en la próxima década, que se verían privados de la ciudadanía estadounidense. 

En principio, la medida no tendría aplicación retroactiva, por lo que la selección actualmente dirigida por el argentino Mauricio Pochettino no estaría en riesgo de perder a su goleador Balogun. 

Sin embargo, la agresividad de la retórica y ofensiva migratoria del Gobierno de Trump deja abierta la posibilidad de que la eliminación del derecho en primera instancia sea solo el comienzo de una erosión mayor.

Por ahora, Balogun, cortejado fuertemente por la federación estadounidense de fútbol poco antes de que iba a disputar la Eurocopa sub-21 de 2023 con Inglaterra, que la terminó ganando contra España, está concentrado solo en el fútbol. 

Tras sus dos goles en el estreno contra Paraguay, incluyendo un disparo de zurda que entró al ángulo después de un enganche que dejó a un defensa paraguayo en el suelo, espera ser la punta de lanza de un Estados Unidos que busca su mejor actuación en mundiales en la historia reciente. 

Con dos victorias muy convincentes aseguradas, los de Pochettino están más que encaminados para ello. 

Que Balogun siga enchufado frente al arco será esencial.

Así mismo lo dijo Christian Pulisic, el ícono del equipo: “El chico está de locos. Ahora mismo es letal delante de la portería. Esperemos que siga así”. Si fuera por Trump, ni siquiera sería estadounidense.

Contenido publicado el 23 de jun de 2026 en El País, ©EDICIONES EL PAÍS S.L.U.. Se reproduce este contenido con exclusividad para Ecuador por acuerdo editorial con PRISA MEDIA.