'Hay familias que siguen atrapadas': habitantes de Santa Cruz tienen dificultades para recibir ayuda
Mientras el COE Nacional reporta la entrega de suministros y la recuperación de servicios en Galápagos, residentes de Santa Cruz advierten sobre problemas para distribuir donaciones.

Decenas de familias afectadas esperan recibir ayuda tras perderlo todo por las lluvias.
Cortesía
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Actualizado:
01 nov 2026 - 17:13
La ayuda humanitaria comenzó a llegar a Santa Cruz después de las inundaciones que golpearon a Galápagos desde el viernes 30 de octubre de 2026. Sin embargo, para algunas familias la emergencia continúa: hay viviendas destruidas, falta de comunicación y personas que aún buscan cómo salir de los sectores afectados.
Kaylee Valenzuela, una docente que reside en la isla, relata que los daños en la parte alta de Santa Cruz han complicado tanto las evacuaciones como la distribución de alimentos, agua y otros suministros.
"No existe como un lugar fijo donde estén recogiendo todas estas donaciones y dando realmente a las familias que necesitan", señaló en una entrevista con Teleamazonas.
Su testimonio contrasta con el balance presentado por el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Nacional, que reportó la entrega de 701 kits de primera respuesta humanitaria, 42 kits con bienes para dormir y 1 500 kits de vestimenta.
Aunque los suministros ya están en la isla, Valenzuela considera que todavía existen dificultades para identificar y atender a todas las familias damnificadas.
Familias permanecen en las zonas afectadas por las lluvias
Bellavista, Santa Rosa y Divino Niño figuran entre los sectores que Kaylee Valenzuela identifica como los más golpeados por el desbordamiento de una encañada en la parte alta de Santa Cruz.
La docente recuerda que las precipitaciones comenzaron durante la mañana del viernes y aumentaron progresivamente. Por la noche, la situación cambió de forma abrupta. Según su relato, entre las 22:00 y las 23:00 se escucharon las primeras alertas de los organismos de emergencia, mientras el agua avanzaba hacia las viviendas.
Las afectaciones en las carreteras y las interrupciones de comunicación dificultaron conocer lo que ocurría en las comunidades más alejadas de Puerto Ayora.
Valenzuela asegura que algunos de sus compañeros docentes permanecieron varios días en las zonas afectadas y recién este domingo 1 de noviembre comenzaron a evacuar. "Tengo profesores que no pudieron salir a evacuar, que recién hoy están evacuando", contó.
Explica que algunas personas se resisten a abandonar sus casas porque temen perder lo poco que les queda o porque no tienen otro lugar donde alojarse.
A esto se suman las dificultades para conseguir transporte. Según la entrevistada, algunos conductores evitan circular por las carreteras dañadas debido al riesgo que representan las lluvias.
El COE Nacional informó, por su parte, que la vía Santa Cruz-muelle de Itabaca fue habilitada con circulación controlada.
"Salieron nadando": el drama de una familia con niños
Entre los casos que más impactaron a Kaylee está el de una familia vinculada a su comunidad educativa.
La docente relata que los niños vivían con sus familiares a pocos metros de la encañada que se desbordó. Cuando llegó la inundación, asegura, tuvieron que salir del lugar en medio de la corriente.
"Lo perdieron absolutamente todo, les golpeó, no tienen ropa estos niños, pero salieron nadando", recuerda.
La familia se quedó sin sus pertenencias, de acuerdo con el testimonio. La docente señala que situaciones similares se repiten entre sus conocidos, aunque todavía no existe un balance completo de los daños en todas las viviendas.
Durante la emergencia, habitantes de la isla también participaron en las labores de auxilio. Valenzuela cuenta que personas vinculadas al surf facilitaron tablas y que otros residentes utilizaron kayaks y dispositivos de flotación para ayudar a quienes estaban atrapados.
Escasez de agua y dificultades para conseguir alimentos
La preocupación no termina con las inundaciones. Kelly advierte que algunos comercios comenzaron a quedarse sin agua embotellada y productos de primera necesidad.
"Ayer había un montón de niños y gente con botellones buscando agua", afirma. La docente explica que las familias intentan reducir su consumo ante la incertidumbre sobre el abastecimiento.
En su caso, cuenta que logró comprar dos botellones, pero cuando quiso adquirir otro ya no encontró disponibilidad en los establecimientos que visitó.
El problema se agrava por la dependencia de los suministros que llegan desde Ecuador continental y por las dificultades de transporte dentro de la isla.
De acuerdo con el COE Nacional, el servicio eléctrico ya fue restablecido en las zonas urbanas y rurales de Santa Cruz. Sin embargo, todavía se evalúan los equipos del sistema de bombeo La Camiseta para reanudar el abastecimiento de agua.
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