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Robot humanoide Pemba José alcanza la cima del Chimborazo en un hito tecnológico

El robot humanoide Pemba José superó los 6.000 metros de altitud en el Chimborazo para probar sus capacidades en condiciones extremas.

Pemba José, el robot humanoide que alcanzó la cima del Chimborazo.

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Autor

Redacción Teleamazonas.com

Actualizado:

21 jul 2026 - 19:49

El Chimborazo fue escenario de un hito para la robótica. Un robot humanoide llamado Pemba José alcanzó la cima de la montaña más alta de Ecuador y superó los 6.000 metros de altitud.

En una expedición que puso a prueba su movilidad, autonomía de batería y sistemas de comunicación en condiciones extremas.

El proyecto fue impulsado por la organización de conservación Geologic Dome, fundada por el ingeniero español Pablo Berlanga y la ecuatoriana Titania Freire.

El robot fue desarrollado por la empresa china Unitree y cuenta con una estructura de aluminio y fibra de carbono, además de cámaras ópticas, infrarrojas y tecnología LiDAR para reconstruir en tres dimensiones el entorno que lo rodea.

Una prueba de tecnología en condiciones extremas

La expedición buscó comprobar cómo responde un robot humanoide ante factores como la altura, el frío, la nieve y el terreno irregular. 

Los primeros análisis indican que el sistema LiDAR logró recopilar información pese a las condiciones de la montaña, lo que podría abrir nuevas posibilidades para el monitoreo de glaciares y ríos.

Durante el ascenso, Pemba José logró desplazarse de manera autónoma en varios tramos, aunque necesitó apoyo humano en sectores técnicos y de mayor dificultad.

El equipo también tuvo que superar problemas de funcionamiento antes de la expedición, que fueron corregidos por especialistas en robótica.

Un robot al servicio de la ciencia

Las cámaras y sensores del humanoide permitieron recopilar información que podría utilizarse en futuros estudios sobre cambios de temperatura, presión atmosférica, glaciares y reservas de agua.

Los impulsores del proyecto también contemplan aplicaciones para el monitoreo de ecosistemas, animales en peligro y zonas de difícil acceso. 

Tras el éxito de la misión en Ecuador, el proyecto plantea nuevos desafíos en otras montañas, entre ellas el Mauna Kea, en Hawái, y tiene como objetivo a largo plazo llegar al Everest.

El Chimborazo se convierte así en un laboratorio natural para probar los límites de la robótica y explorar cómo estas tecnologías podrían apoyar a la ciencia y la conservación en algunos de los ambientes más extremos del planeta.