130 000 dólares el costo anual de la vejez de Bubbles, el chimpancé de Michael Jackson
El simio más famoso de la cultura pop vive hoy como un líder respetado en un santuario de Florida, alejado de los focos y las excentricidades.

La historia de Bubbles refleja el contraste entre la fama mediática y las necesidades reales de los animales exóticos
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Fecha de publicación
24 abr 2026 - 17:11
Adoptado en 1985 de un laboratorio médico, Bubbles se convirtió rápidamente en el símbolo de la vida excéntrica de Michael Jackson en el rancho Neverland.
Durante casi una década, el chimpancé fue una figura constante en la televisión, participando en sesiones fotográficas y acompañando al "Rey del Pop" en giras internacionales.
Sin embargo, al alcanzar la madurez en 1993, su fuerza física y comportamiento natural hicieron que la convivencia doméstica fuera imposible.
Tras un periodo de transición, Bubbles fue trasladado en 2005 al Centro para Grandes Simios en Florida, donde finalmente encontró un entorno diseñado para su especie, lejos de la humanización a la que fue sometido en su juventud.
Un líder tranquilo con aficiones artísticas
A sus 43 años, una edad avanzada para su especie, Bubbles ha dejado atrás los trajes y las cámaras para convertirse en un chimpancé de 185 libras que ejerce un liderazgo sereno en su grupo social.
Los cuidadores del santuario lo describen como un individuo respetado por sus pares, que disfruta de actividades de enriquecimiento como la pintura, una afición que comparte con otros simios del centro.
Su rutina actual es radicalmente distinta a la de los años 80: hoy prefiere tomar el sol, interactuar con otros chimpancés y vivir en un hábitat que respeta sus necesidades biológicas, demostrando una notable capacidad de adaptación tras una vida marcada por la fama mundial.
El respaldo económico del legado Jackson
Pese a que han pasado décadas desde que vivió con el cantante, el bienestar de Bubbles sigue vinculado al patrimonio de Michael Jackson.
Los costos de su mantenimiento, que ascienden aproximadamente a 130.000 dólares anuales, son cubiertos íntegramente por los administradores de los bienes del artista. Este presupuesto garantiza atención veterinaria de primer nivel, una dieta especializada y personal calificado para supervisar su vejez.
Este financiamiento asegura que el primate más icónico del imaginario popular pueda transcurrir sus últimos años con la dignidad y los cuidados que requiere un animal de su historia y longevidad.
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