Donación de órganos en Ecuador
La ley estipula que todos somos donantes al fallecer, pero la realidad exige un compromiso social que trascienda el papel. Más allá de la compleja logística médica a contrarreloj, un solo individuo puede salvar ocho vidas y devolver la esperanza a decenas de familias; por eso, les presentamos los testimonios de quienes encontraron en este acto una segunda oportunidad.







