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'Dibu' Martínez, un pibe de barrio que voló hacia su sueño de ser campeón

Los duros rechazos y lágrimas que forjaron a Emiliano 'Dibu' Martínez antes de ser campeón mundial con Argentina. 

El portero argentino Emiliano 'El Dibu' Martínez.

Reuters

Autor

Mar del Plata, AFP 

Actualizado:

19 may 2026 - 16:46

Optimista, buen compañero y líder nato: así recuerdan maestras y entrenadores a Emiliano "Dibu" Martínez, un niño que entre sus primeras atajadas ya se imaginaba campeón mundial con Argentina, un sueño que solo cabía en su cabeza obstinada y que hizo realidad en Catar 2022.

En su Mar del Plata natal, principal balneario de Argentina, ni la playa distraía del rigor del entrenamiento al pequeño Emiliano, que a los 8 años ya destacaba por su compromiso y actitud, rememora a la AFP el entrenador infantil Jorge Peta.

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El entrenador de fútbol juvenil argentino Jorge Peta observa fotos de la infancia del portero de la selección nacional, Emiliano Martínez, durante una entrevista con AFP en su casa de Mar del Plata, provincia de Buenos Aires. 12 de mayo de 2026.AFP

Bajo su conducción jugó en los clubes Atlético Talleres y San Isidro, y de su mano viajó a la capital argentina para probarse en River Plate y Boca Juniors. Ambos colosos lo rechazaron.

Lejos de desanimarse, el actual portero titular de la Albiceleste, que defenderá el título en Norteamérica 2026 desde junio, regresó más fuerte a Mar del Plata.

"Me dijo 'profe no se preocupe, la próxima quedo'. ¡Él me consolaba a mí!", recuerda el risueño Peta. "Emiliano siempre destacó por su cabeza, la adversidad lo alimentaba".

Esa próxima fue una prueba en Independiente, donde con 12 años impresionó al entrenador Miguel Ángel "Pepé" Santoro, exarquero y gloria del club.

"'Si el pibe trajo el bolso ya se queda, eh', nos dijo. Volvimos a Mar del Plata, se despidió de la familia y dos días después empezó en Independiente", cuenta Peta.

El formador todavía se emociona por aquel primer peldaño de una escalera que lo llevó a la cima del fútbol mundial como un atajapenales superlativo y con una actuación brillante en la final de 2022 ante Francia.

"Era una radio"

Sus primeras estiradas las hizo en una plaza, sin arco ni vallas.

"El predio del club nos quedaba lejos y citábamos a los chicos ahí, una zona carenciada donde vivía la mayoría. Dos buzos marcaban un arco imaginario y atábamos la pelota en una rama para enseñarles a cabecear", dice Peta.

"Se entrenaba hasta con lluvia, con barro se divertían más. Emiliano era el primero en llegar y el último en irse, siempre quería más", recordó el profe, que todavía mantiene un contacto fluido con el jugador del Aston Villa.

De pequeño, mostró habilidad y un temperamento arrollador, como el que exhibe en el profesionalismo y que más de una vez le ha traído problemas porque muchos lo consideran provocador.

"En los partidos era como tener un segundo DT, no paraba de hablarles a los compañeros, era una radio", afirma Peta.

En Independiente se ganó el apodo de 'Dibu' porque sus pecas y su pelo rojizo recordaban un popular "dibujito" animado de televisión.

Era tan alto para su edad que levantaba sospechas de los rivales y desde su club debían mostrarles su documento para disipar dudas sobre cualquier irregularidad.

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El 13 de mayo de 2026, se exhibió un mural en honor al portero argentino Emiliano Martínez en su ciudad natal, Mar del Plata, provincia de Buenos Aires, Argentina.AFP

"Tenía una enorme capacidad, pero necesitaba mucho trabajo de arquero", admite Santoro. "Trataba de copiar a los compañeros y cuando no podía, lloraba. Esas lágrimas forjaron un espíritu inquebrantable".

El DT considera que, además de su habilidad, "la personalidad lo hace diferente". "Es fundamental para un arquero saber sobreponerse a las circunstancias cuando las cosas no salen como uno quiere", recalca.

A los 17 años jugó en la selección Sub-17 en el Mundial de 2009. "Ahí lo vio la gente de Arsenal y le pidieron que fuera a probarse a Inglaterra por diez días", cuenta Santoro, que lo acompañó en esa prueba de fuego, la puerta de ingreso a su carrera internacional.

Pasión por el fútbol

Hijo menor de una familia humilde y muy unida, su madre trabajaba en limpieza y su padre en el puerto. Emiliano era muy apegado a su hermano Alejandro, tres años mayor.

Ambos asistieron al colegio católico La Sagrada Familia, donde la maestra Sonia Reynoso lo recuerda "muy familiero y buen compañero".

"Mis alumnos lo imitan en sus bailecitos, todos se ponen Dibu de apodo. Me da mucha alegría que sea un ejemplo sano a seguir por su gran perseverancia", dice.

Otra de sus maestras, Alejandra León, lo recuerda como "un alumno cumplidor y educado, pero con el fútbol en la cabeza".

"Ni bien sonaba el timbre del recreo, bajaba la escalera haciendo un bollo de papel porque no permitíamos pelotas en el patio y siempre era el último en entrar porque pedía 'un juegüito más'", narra a la AFP.

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La maestra argentina Alejandra León señala una foto escolar del portero de la selección nacional, Emiliano Martínez, durante una entrevista con AFP en su casa en Mar del Plata, provincia de Buenos Aires, Argentina, el 12 de mayo de 2026.AFP

Alberto, su papá, era el encargado de llevar a los hermanos a entrenar. "Siempre los retiraba antes de hora, lo que molestaba a la directora, que una vez lo increpó: '¿A usted le interesa más el fútbol que el colegio?'. '¡Por supuesto!', le respondió el papá".