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El Niño en Ecuador: Una crisis climática que castiga con mayor fuerza a las niñas y adolescentes

Organizaciones como UNICEF y Plan International alertan sobre el aumento desproporcionado de la violencia, deserción escolar y la pérdida de espacios seguros para las menores en una emergencia. 

Las emergencias climáticas, como el fenómeno El Niño, puede provocar el desplazamiento de familias hacia albergues.

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Autor

Lizette Abril

Actualizado:

11 oct 2026 - 07:00

Las inundaciones provocadas por las lluvias intensas pueden destruir viviendas, interrumpir las clases y obligar a familias enteras a desplazarse. Sin embargo, las consecuencias del fenómeno de El Niño en Ecuador pueden ser especialmente graves para las niñas y adolescentes, debido a desigualdades que ya enfrentan antes de una emergencia.

La falta de agua potable, el cierre de escuelas, el hacinamiento en albergues y el aumento de las responsabilidades domésticas pueden exponerlas a mayores riesgos de violencia, afectar su salud y dificultar su continuidad educativa.

Un sondeo realizado por Plan International Ecuador a adolescentes y jóvenes de entre 16 y 18 años revela que el 65% de las personas consultadas identifica afectaciones diferenciadas para las niñas durante las emergencias climáticas.

Además, el 70% manifestó haberse sentido menos segura durante una emergencia y el 39% señaló que desconoce dónde solicitar ayuda ante situaciones de violencia.

Los resultados, difundidos con motivo del Día Internacional de la Niña, que se conmemora este domingo 11 de octubre, evidencian cómo los desastres pueden profundizar problemas sociales existentes. 

El Niño amenaza con agravar la vulnerabilidad de las niñas

La advertencia llega mientras Ecuador se prepara para enfrentar los posibles efectos del fenómeno de El Niño durante los próximos meses. En Ecuador hay una alerta roja nacional vigente desde el 29 de agosto de 2026 ante la amenaza del fenómeno climático.

La organización estima que aproximadamente 390 000 niños, niñas y adolescentes podrían estar expuestos en zonas de alto riesgo. Esta cifra corresponde a población infantil y adolescente potencialmente expuesta, no exclusivamente a niñas ni a personas que ya hayan sufrido daños.

En este escenario, los efectos de una inundación no se limitan a las pérdidas materiales. La interrupción de servicios básicos, el desplazamiento de familias y la suspensión de actividades escolares también pueden incrementar las vulnerabilidades de niñas y adolescentes.

La desigualdad económica agrava estos riesgos. Según datos de la Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo (Enemdu) de 2021 citados por Plan International, el 38,4% de las niñas y adolescentes se encontraba en situación de pobreza por ingresos.

Cinco razones por las que las niñas enfrentan mayores riesgos durante los desastres climáticos

  1. Mayor exposición a la violencia y al acoso

    • Cuando una inundación obliga a una familia a abandonar su vivienda, la pérdida de privacidad y el hacinamiento pueden incrementar los riesgos de acoso, abuso y violencia sexual.
    • ONU Mujeres advierte que los desastres relacionados con el clima pueden agravar factores asociados con la violencia de género, como el desplazamiento, la pérdida de ingresos y la falta de espacios seguros. También pueden debilitar los sistemas de protección disponibles para las víctimas
    • El riesgo se suma a un problema estructural en Ecuador. La Encuesta Nacional sobre Relaciones Familiares y Violencia de Género contra las Mujeres, del INEC, registró que el 64,9% de las mujeres de 15 años y más había experimentado algún tipo de violencia a lo largo de su vida.
  2. Interrupción de clases y riesgo de abandono escolar

    • La destrucción de escuelas, los daños en carreteras y el desplazamiento de familias pueden impedir que niñas y adolescentes continúen estudiando.
    • El sondeo de Plan International muestra que el 62% de las personas consultadas identifica interrupciones en la asistencia a clases relacionadas con la necesidad de ayudar a sus familias a conseguir agua.
    • La problemática trasciende Ecuador. UNICEF estimó que al menos 242 millones de estudiantes de 85 países sufrieron interrupciones escolares durante 2024 por fenómenos climáticos extremos, incluidas inundaciones, tormentas y sequías.
  3. Más responsabilidades domésticas durante las emergencias

    • Cuando una comunidad pierde el acceso al agua potable, las familias deben buscar otras fuentes de abastecimiento.
    • Estas tareas pueden recaer de manera desproporcionada sobre las niñas y adolescentes, que además pueden asumir el cuidado de hermanos menores o familiares dependientes. La situación reduce el tiempo disponible para estudiar, descansar y jugar.
    • ONU Mujeres identifica la búsqueda de agua como una actividad que, en contextos de crisis climática, también puede aumentar la exposición de mujeres y niñas a situaciones de violencia durante sus desplazamientos.
  4. Dificultades para acceder a agua segura e higiene menstrual

    • Las emergencias climáticas también pueden interrumpir el abastecimiento de agua y afectar los sistemas de saneamiento.
    • Esto representa un problema particular para las adolescentes que necesitan condiciones adecuadas para gestionar su menstruación.
    • Un documento de UNICEF sobre su programa de cooperación con Ecuador señala que el 88% de las escuelas no estaba adaptado para atender adecuadamente las necesidades de higiene menstrual, según los datos utilizados en ese diagnóstico.
  5. Pobreza y menor capacidad para recuperarse

    • La pérdida de una vivienda, cultivos o fuentes de ingreso puede obligar a las familias a modificar sus prioridades económicas.
    • En hogares con recursos limitados, los gastos de alimentación, transporte, vivienda y reconstrucción pueden dificultar la continuidad educativa y el acceso a servicios de salud.
    • Estas consecuencias no afectan exclusivamente a las niñas. Sin embargo, las desigualdades de género preexistentes pueden aumentar su exposición a tareas de cuidado, violencia y exclusión educativa.