Disturbios en hospitales y entierros en la zona cero del ébola en RD Congo
Una multitud de ciudadanos prendió fuego a tiendas de campaña de un hospital que trata el ébola, en el Congo, para solicitar los cuerpos de sus familiares.

Familiares exigen que se les entreguen los cuerpos de sus muertos por ébola en el Congo.
Reuters
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Actualizado:
23 may 2026 - 07:55
La respuesta tardía al brote de ébola en la República Democrática del Congo ha provocado disturbios en hospitales y choques con las familias, cuyos ritos funerarios han sido restringidos para frenar la propagación del virus.
Estos días ha estallado un altercado en el hospital de Rwampara, uno de los focos del brote de ébola en la provincia de Ituri, en el noreste, una de las más inestables de este vasto país del centro de África.
Los alborotadores incendiaron las carpas destinadas al aislamiento de los enfermos, de las que solo quedaron las estructuras calcinadas.
Familias exigen cuerpos de sus fallecidos
"Todo comenzó cuando un joven de 24 años, hijo de un militar, murió en el hospital de Rwampara", relató a la AFP un responsable del centro.
"La familia quiso que se le entregara el cuerpo para enterrarlo, pero en estas circunstancias es imposible", añadió.
El ébola es un virus extremadamente letal, que se transmite por contacto físico prolongado.
Es la decimoséptima epidemia declarada en este país y, según la Organización Mundial de la Salud, habría causado ya 177 muertes entre alrededor de 750 casos probables.
Aún no existe vacuna ni tratamiento para el virus
La ONU elevó el nivel de riesgo epidémico de "alto" a "muy alto" a nivel nacional y regional, el más elevado, aunque sigue siendo bajo a escala mundial.
Como no existe vacuna ni tratamiento contra la cepa Bundibugyo del virus, responsable del brote actual, los esfuerzos para frenar su propagación se basan en el respeto de las medidas de protección y en la detección principalmente rápida de los casos.
Sin embargo, en las zonas rurales, "los familiares se abalanzan sobre los cadáveres, tocan los cuerpos y la ropa de los fallecidos, y se organizan velatorios que reúnen a muchas personas", explicó Jean Marie Ezadri, responsable de la sociedad civil en Ituri.
"Lamentablemente, esto continúa incluso durante la epidemia, lo que explica los numerosos contagios", afirmó.
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