Controversia en Medicina de la U. Central por denuncias de requisas invasivas en examen
2 estudiantes denuncian abuso de poder en la UCE. El caso genera polémica por la existencia de supuestos intentos de copia.

Dos estudiantes denuncian haber sido víctimas de abuso de poder en la Facultad de Medicina de la Universidad Central.
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Fecha de publicación
07 may 2026 - 19:34
Tocamientos en zonas íntimas, humillaciones, requisas invasivas y amenazas académicas denuncian dos estudiantes de Medicina de la Universidad Central del Ecuador.
De acuerdo con el relato de las alumnas, los hechos ocurrieron durante un examen de Farmacología, por lo que denuncian violencia institucional y abuso de poder .
Carolina y Valentina (nombres protegidos), contaron a Teleamazonas.com que fueron víctimas de estas vulneraciones durante un examen de recuperación de Farmacología II, realizado el 15 de abril de 2026.
La denuncia fue presentada formalmente el 21 de abril ante el rectorado de la Universidad. Sin embargo, la defensa de las denunciantes asegura que este jueves 7 de mayo se conoció que la Comisión Especial de Asuntos Disciplinarios desestimó la denuncia "por no ser presentada a tiempo", es decir, dentro de los tres días posteriores.
Teleamazonas.com pidió a la Universidad Central su versión sobre este caso. La institución asegura que tras recibir la denuncia, el rectorado la envió un día después, vía oficio, a dicha Comisió, para que se investigue.
Retención e incomunicación
Según los testimonios a los que accedió Teleamazonas.com, los estudiantes recibieron previamente estrictas instrucciones para asistir al examen: no portar celulares, relojes, accesorios ni dispositivos electrónicos. Solo podían ingresar con su cédula y un esfero.
Carolina contó que llegó a las 14:00 y rindió la prueba con normalidad junto a un grupo de 11 personas. Sin embargo, tras finalizar el examen, los estudiantes fueron retenidos dentro de un aula bajo el argumento de que alguien habría filtrado preguntas a otros grupos.
“Nos dijeron que no íbamos a poder salir mientras no se supiera qué pasaba”.
Carolina (nombre protegido)
La estudiante asegura que, desde ese momento, comenzó una cadena de requisas físicas realizadas por otros estudiantes que son ayudantes de cátedra y por los docentes de la materia.
Mientras tanto, los rumores sobre posibles dispositivos de copia aumentaban dentro del aula. Según las denunciantes, el ambiente se volvió hostil y de presión constante.
Valentina en cambio afirma que incluso escuchó comentarios burlones por parte de ayudantes y asistentes.
“Decían: ‘por uno pagan todos’ y también ‘hay que hacerles como en la cárcel’. Nos tocaron sin consentimiento”
Valentina (nombre protegido)
Las estudiantes sostienen que las revisiones se realizaron sin autorización y mediante contacto físico directo.
Carolina relató que en la primera requisa una ayudante le tocó el pecho, abdomen, espalda y piernas para verificar que no tuviera dispositivos ocultos. “Ni siquiera nos preguntaron si podían revisarnos”, dijo.
Según los testimonios, las requisas continuaron durante varias horas y aumentaron progresivamente de intensidad.
Valentina asegura que en una segunda revisión le tocaron el área entre los senos, los broches del brasier y la pelvis.
“Estas revisiones implicaron contacto físico directo en zonas íntimas y de forma reiterada”.
Valentina
Las estudiantes afirman que permanecieron de pie durante largos periodos, mirando hacia la pared y sin poder conversar entre ellas.
Revisiones en baños que escalaron
De acuerdo con el relato de las estudiantes, varias alumnas fueron trasladadas a los baños de la universidad para revisiones más exhaustivas.
Carolina asegura que allí le ordenaron levantarse la blusa y bajar el pantalón hasta la mitad del pubis. “Yo pensé que iba a ser una revisión igual que las anteriores, pero las cosas se intensificaron”.
También relató que algunas compañeras tuvieron que retirarse el brasier frente a otras personas.
Valentina denunció que una ayudante levantó su falda más de lo que ella había permitido inicialmente. “Mi zona íntima quedó totalmente expuesta”.
La estudiante asegura que le hicieron ocho revisiones en total. En una de ellas, una asistente de cátedra le pidió quitarse la camiseta y luego inspeccionó físicamente su toalla sanitaria, mientras la joven se encontraba menstruando.
“Yo estaba en shock. Solo quería irme a mi casa y ver a mis papás”. “Nunca encontraron nada”
Valentina
Las dos estudiantes sostienen que, pese a las múltiples requisas, nunca se encontró ningún dispositivo tecnológico en su poder.
Según los testimonios, algunos ayudantes y personas externas a la universidad sí utilizaban celulares durante el procedimiento.
Valentina asegura además que una persona ajena a la institución grababa ciertos procedimientos cuando encontraban dispositivos en otros estudiantes. “No sabemos si existen fotos o videos”, manifestó.
Las estudiantes también denunciaron que permanecieron incomunicadas por aproximadamente cuatro horas, pese a que el examen debía durar menos de una hora.
Dispositivos encontrados en cuerpos de estudiantes
El caso generó controversia entre los estudiantes de la carrera de Medicina. Francisco (nombre protegido) también estuvo presente durante el examen. Contó a Teleamazonas.com que, entre las 52 personas que acudieron a rendir el examen ese día, sí se hallaron teléfonos, cables y audífonos diminutos ocultos entre varios estudiantes.
“Encontraron dispositivos, cables escondidos en los cuellos de las camisas, alrededor del cabello y audífonos diminutos que a primera vista no eran perceptibles”.
Francisco (nombre protegido)
Francisco asegura que las revisiones se realizaron entre personas del mismo sexo y que quienes ejecutaban los controles utilizaban el dorso de las manos para evitar contacto indebido.
“Evitaban las zonas íntimas o púbicas, así como el área pectoral”, dijo. Según su versión, muchas de las revisiones adicionales ocurrieron luego de que se encontraran nuevos dispositivos ocultos.
El estudiante también aseguró que algunas alumnas aceptaron voluntariamente ser revisadas en los baños. “Unas cuantas mujeres accedieron porque no querían dejar ninguna sospecha”.
Abogada denuncia normalización de la violencia
La denuncia es patrocinada por Ljubica Fuentes, de la Fundación Ciudadanas del Mundo.
La jurista aseguró que el caso evidencia una cultura de normalización de prácticas violentas dentro de ciertos espacios universitarios.
“Hay una idea completamente distorsionada de que para prevenir la copia se puede hacer cualquier cosa”.
Ljubica Fuentes, abogada de Ciudadanas por el Mundo.
Fuentes recalcó que, por fuera del problema de posibles intentos de copia, el problema es el método utilizado durante las requisas.
“Este caso se trata de abuso de poder, humillación y vulneración de la dignidad humana”, dijo a Teleamazonas.com
La abogada indicó que la Universidad sí tiene mecanismos disciplinarios establecidos para sancionar actos de deshonestidad académica. Pero considera que nada justifica revisiones invasivas o tocamientos sin consentimiento.
Investigación disciplinaria y temor entre las estudiantes
La defensa de las denunciantes confirmó que, en principio, priorizarán la vía administrativa dentro de la universidad antes de avanzar con otras acciones legales.
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