Suscríbete a nuestras notificaciones para recibir las últimas noticias y actualizaciones.

Debes habilitar las notificaciones en tu dispositivo para suscribirte a las últimas noticias.

Redes sociales y apps de citas: La 'vitrina' que aprovechan las bandas de escopolamina en Quito

El perfilamiento económico en plataformas digitales es el primer paso de un esquema delictivo que termina en robos masivos, vaciado de cuentas bancarias e invasión a domicilios.

Investigaciones de la Policía Judicial han identificado que organizaciones que roban con el uso de sustancias sedantes utilizan redes sociales para perfilar a sus víctimas.

Imagen referencial

Autor

Roberto Cadena

Actualizado:

24 sep 2026 - 22:32

La ostentación o exposición de la vida cotidiana en redes sociales se ha convertido en el principal insumo para las organizaciones criminales dedicadas al robo con sustancias incapacitantes.

Plataformas como Facebook, Instagram y apps de citas son utilizadas por estas bandas.

Las organizaciones delictivas una 'vitrina' para evaluar la capacidad económica de los ciudadanos antes de captarlos.

Según explicó el Coronel Dorian Balladares, director nacional de investigaciones de la Policía Judicial (PJ), a Teleamazonas.com, los delincuentes realizan un trabajo de inteligencia digital revisando perfiles públicos.  

En ellos analizan el nivel de vida, viajes, vehículos, lugares de consumo o capacidad financiera de los usuarios.

Según el oficial, una vez identificado un "perfil atractivo", la estructura criminal pone en marcha un plan enfocado en el engaño y la tentación mediante identidades o servicios falsos.

thumb
Coronel Dorian Balladares, director de investigaciones de la Policía Judicial, en entrevista con Teleamazonas.com

Del interés digital a la emboscada

El proceso no se limita al contacto virtual. Balladares señala que una vez que ganan la confianza de la víctima y coordinan una cita presencial, la banda despliega una planificación por roles estrictamente divididos.

El 'enganche'

De acuerdo con el jefe de investigacines de la PJ, integrantes de la banda —a menudo mujeres— acuden al encuentro para entablar conversación y generar un ambiente de falsa confianza.

La contaminación

Aprovechando el menor descuido en mesas de restaurantes, bares o reuniones, vierten fármacos o escopolamina en alimentos y bebidas para anular la voluntad de la persona.

thumb
Según la Policía Judicial, varias de las organizaciones delictivas que actúan bajo la modalidad de escopolamina, perfilan a sus víctimas en apps de citas.Pexels

El traslado y despojo

Una vez que la víctima pierde la conciencia, según Balladores, otros miembros la movilizan para realizar recorridos por cajeros automáticos. 

También efectuar transferencias bancarias y hacer compras masivas con sus tarjetas de crédito.

Robo a domicilios

En varios casos, según el jefe de la PJ, los delincuentes manipulan a las víctimas en estado de inconsciencia. Medidas de prevención en el entorno digital

De igual manera, utilizan sus llaves para ingresar a sus viviendas y sustraer equipos electrónicos y objetos de valor, según el oficial.

Frente a este modo de operar, las autoridades de inteligencia judicial instantánea a la ciudadanía a replantear el uso y manejo de sus redes sociales:

  • Adecuar la privacidad: Configurar las cuentas personales como privadas para evitar que desconocidos accedan a fotos, ubicaciones y rutinas.
  • Evitar la ostentación: No publicar información que demuestre alto poder adquisitivo, bienes de valor o movimientos financieros.
  • Desconfiar de contactos desconocidos: No aceptar citas presenciales con perfiles no verificados ni acceder a propuestas de negocios informalmente pautadas en la web.
  • Cuidar el entorno en citas: En caso de reunirse con personas fuera del círculo de confianza, jamás descuidar bebidas ni alimentos.

En lo que va del año 2026, la Policía Nacional registra 742 denuncias por robos bajo el uso de sustancias e incapacitantes en el país.

thumb
Las autoridades recomiendan a la ciudadanía no exponerse en redes sociales para evitar se perfilado por este tipo de bandas que operan bajo la modalidad de escopolamina.Pexels

"Perdí la memoria por cinco días"

El nivel de agresividad de estas redes criminales queda en evidencia en el testimonio de 'Juan' (nombre protegido), un empresario de marketing digital captado bajo el engaño de un contrato profesional.

Las sospechosas lo contactaron a través de las pautas publicitarias de su empresa y coordinaron una reunión de trabajo. 

"En la reunión nos pidieron una foto con personas de la mesa de al lado; me imagino que era para enviársela a un cómplice. Todo cambió la segunda vez que fui al baño. Al regresar a la mesa no recuerdo absolutamente nada más por casi cinco días".

Juan, en entrevista con Teleamazonas.com.

Aprovechando su estado de inconsciencia, la banda no solo le sustrajo sus pertenencias en el lugar, sino que logró ingresar a su domicilio en una urbanización.

thumb
Momento en que las sospechosas salieron de la casa de la víctimas tras haberse sustraído varias de sus pertenencias en Quito.Captura de pantalla

Robo en su vivienda

'Juan' cuenta que llevaron computadoras, celulares, relojes y objetos de valor valorados en más de USD 6 000.

Vaciaron de cuentas

Realizaron transferencias bancarias directas por USD 3 000 dólares, de acuerdo a los registros que están en sus correos. 

Consumos con tarjetas

Efectuaron compras por miles de dólares en locales de ropa deportiva, repuestos de parabrisas e intentaron transacciones por más de USD 20 000 en una heladería.

thumb
Luego de que se llevaron varios de sus objetos, también habrían realizado compras con sus tarjetas.Pexels

Manipulación digital

Como tenían el celular de la víctima, contestaban las alertas del banco y correos electrónicos asegurando que se trataba de "inversiones personales".

"Recuerdo entre sombras que decían 'dale un poco más de sustancia' y me preguntaban cómo hacer ingresar un taxi a la urbanización. Me hicieron contestar el teléfono a los guardias para dar el paso".

Juan, en entrevista con Teleamazonas.com.