27 años de la histórica expulsión de ceniza del Guagua Pichincha
El 7 de octubre de 1999, el Guagua Pichincha registró una importante fase eruptiva que provocó emisiones de ceniza y gases.

Una columna de ceniza de más de 12 kilómetros de alto se formó en el Guagua Pichincha.
Archivo EPN.
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Actualizado:
07 oct 2026 - 13:44
Este miércoles 7 de octubre de 2026 se cumplen 27 años de una de las fases eruptivas más importantes del volcán Guagua Pichincha, un episodio que provocó caída de ceniza en distintos sectores de Quito y alteró las actividades cotidianas de la capital.
El 7 de octubre de 1999, el volcán registró explosiones y emisiones de ceniza y gases como parte de un proceso de reactivación que había comenzado meses antes, según información del Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional. (IG-EPN).
La actividad afectó principalmente a Quito y sus alrededores. La ceniza llegó a diferentes sectores de la ciudad y tuvo repercusiones en la movilidad y el transporte aéreo.
Aquel episodio no fue un evento aislado. Formó parte de un proceso eruptivo que se prolongó entre 1999 y 2001 y estuvo caracterizado por explosiones, emisiones de ceniza y el crecimiento y destrucción de domos dentro del cráter.Una columna de más de 12 kilómetros sobre Quito
La mañana del 7 de octubre de 1999 se produjo una de las explosiones más recordadas de ese período.
Según registros del Instituto Geofísico, a las 07:06 una explosión generó una columna de vapor, gases y ceniza que alcanzó más de 12 kilómetros de altura.
La columna pudo observarse desde Quito y otros puntos cercanos al volcán. Parte del material volcánico se dispersó sobre sectores de la capital y sus alrededores.
La actividad del Guagua Pichincha ya había generado afectaciones días antes. El 5 de octubre de 1999 ocurrió otra explosión que produjo una importante caída de ceniza sobre Quito.
Durante todo el período eruptivo se formaron nueve domos que posteriormente explotaron. Los estudios del IG-EPN señalan que en sectores de Quito llegaron a acumularse alrededor de 1,5 centímetros de ceniza.
La erupción alteró la vida cotidiana de Quito
La caída de ceniza tuvo consecuencias que fueron más allá del entorno inmediato del volcán.
El material volcánico llegó a sectores urbanos de Quito, obligó a modificar actividades cotidianas y tuvo efectos sobre el transporte aéreo, según recuerda el Instituto Geofísico al cumplirse 27 años de aquella fase eruptiva.
La ceniza volcánica puede reducir la visibilidad y representar un riesgo para las aeronaves, debido a que las partículas pueden afectar sus motores y otros componentes.
La ubicación del Guagua Pichincha, a pocos kilómetros al oeste de Quito, hace que su actividad sea de especial interés para la capital.
¿Qué riesgo representa el Guagua Pichincha para Quito?
El Guagua Pichincha es un volcán activo y permanece bajo vigilancia del Instituto Geofísico.
Sin embargo, no todos los fenómenos asociados a una eventual erupción representarían el mismo riesgo para Quito.
La configuración del cráter, abierto hacia el occidente, hace que fenómenos como los flujos piroclásticos y de lava se dirijan principalmente hacia ese sector. Para la capital, uno de los principales escenarios de afectación es la caída de ceniza, como ocurrió en 1999.
El volcán es monitoreado a través de diferentes parámetros, entre ellos la actividad sísmica, deformación y manifestaciones hidrotermales.
A 27 años de la erupción de 1999, la caída de ceniza sobre Quito permanece como uno de los principales antecedentes para evaluar cómo una nueva fase eruptiva del Guagua Pichincha podría afectar a una ciudad que hoy tiene una población y una infraestructura mayores que las de finales del siglo XX.
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