Indultos en Ecuador: ¿Cómo los usaron los tres últimos gobiernos?
Los indultos presidenciales han sido usados como una herramienta para descongestionar cárceles hstaa un mecanismo de protección.

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Actualizado:
20 jun 2026 - 07:00
Los indultos presidenciales han sido utilizados por los últimos gobiernos de Ecuador con distintos objetivos.
Desde medidas humanitarias y acciones para reducir el hacinamiento carcelario hasta decisiones vinculadas a la seguridad y al conflicto armado interno, esta figura legal ha marcado diferentes momentos de las administraciones de Lenín Moreno, Guillermo Lasso y Daniel Noboa.
¿Qué es un indulto y cómo funciona en Ecuador?
El indulto es una facultad presidencial contemplada en la legislación ecuatoriana. Según el artículo 74 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), permite otorgar el perdón, la conmutación o la rebaja de penas bajo determinadas condiciones establecidas por la ley.
En 2014, durante el gobierno de Rafael Correa, se promulgó el reglamento que regula la concesión de este beneficio.
Desde entonces, distintos mandatarios han recurrido a esta herramienta en contextos marcados por crisis carcelarias, emergencias sanitarias o situaciones relacionadas con la seguridad nacional.
Los indultos durante los gobiernos de Moreno, Lasso y Noboa
En los últimos días de su administración, en mayo de 2017, Rafael Correa emitió un indulto masivo dirigido a personas sentenciadas por delitos cuya pena máxima no superaba los cinco años de prisión y que habían cumplido al menos el 30% de su condena.
Durante su década en el poder también se concedieron indultos selectivos y rebajas de penas por razones humanitarias y en casos específicos relacionados con contravenciones menores o delitos vinculados al contrabando de combustible.
Durante el mandato de Lenín Moreno, los indultos estuvieron marcados por la pandemia de COVID-19. En 2020, el entonces presidente otorgó el perdón a 66 personas pertenecientes a grupos de atención prioritaria.
Además, se emitieron 76 indultos adicionales para personas privadas de libertad mediante decretos ejecutivos.
La administración de Moreno también concedió indultos a dirigentes y manifestantes involucrados en procesos judiciales derivados de protestas sociales. Uno de los casos más conocidos fue el de los llamados "Siete de Pastaza", quienes recibieron medidas de gracia presidencial.
Por su parte, Guillermo Lasso impulsó una política de indultos con enfoque humanitario para enfrentar el problema del hacinamiento en los centros penitenciarios.
Sus decretos beneficiaron a personas con enfermedades terminales, raras o catastróficas, así como a mujeres privadas de libertad en condiciones de vulnerabilidad.
Uno de los casos más relevantes ocurrió en julio de 2023, cuando Lasso otorgó el indulto a 130 mujeres privadas de libertad que cumplían criterios médicos o que habían sido sentenciadas por delitos considerados menores.
El giro en la política de indultos con Daniel Noboa
La política aplicada por el presidente Daniel Noboa ha tomado un rumbo distinto. En enero de 2025, el mandatario derogó cinco decretos humanitarios emitidos durante el gobierno de Guillermo Lasso.
La decisión se fundamentó en la detección de presuntas irregularidades relacionadas con la liberación de personas que habrían estado vinculadas a delitos graves.
Desde la declaratoria de conflicto armado interno en 2024, el Gobierno ha enfocado los indultos y las amnistías hacia policías, militares y civiles que participen en acciones de apoyo a la seguridad del Estado frente al crimen organizado.
Estas medidas se han planteado dentro de los límites establecidos por la Constitución, que excluye beneficios para delitos contra la administración pública o crímenes de lesa humanidad.
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