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'Todo se desplomó': Testimonios de los afectados en la zona más devastada en Venezuela

Dos sismos consecutivos de magnitudes 7,2 y 7,5 sacudieron Venezuela la noche del miércoles 24 de junio de 2026.

Personas observan los edificios colapsados en La Guaira, Venezuela.

REUTERS

Autor

Catia La Mar, AFP

Actualizado:

25 jun 2026 - 08:38

"Fue terrible. Todo, todo se desplomó", lamenta Yilsmaris Blanco mientras observa el desastre en que quedó convertida Catia la Mar, una de las ciudades más afectadas por el doble terremoto que arrasó decenas de edificios en el estado venezolano La Guaira.

"Le damos gracias a Dios porque (...) estamos vivos, pero hay personas que están ahorita sufriendo con sus familiares tapiados, con sus familiares pisados que no los pueden sacar", aseguró a AFP la mujer de 39 años.

Dos terremotos consecutivos de magnitudes 7,2 y 7,5 sacudieron Venezuela la noche del miércoles 24 de junio de 2026 y provocaron la muerte de al menos 164 personas y casi mil heridos, además de un número indeterminado de desaparecidos entre escombros en varias zonas del país.

En el norte y de cara al Caribe, La Guaira, a 40 minutos de Caracas y donde se encuentra el aeropuerto internacional de Maiquetía, fue la región más afectada. El gobierno interino la declaró "zona de desastre".

"No tenemos nada, ahorita no tenemos nada, ni siquiera fuerza, ni valor para meternos ahí, imagínate tú", cuenta Larry Rojas, de 49 años y uno de los miles de residentes afectados en una zona de Catia la Mar de casi 200 torres residenciales.

Algunos de esos edificios se mantienen en pie, con grandes grietas y paredes abiertas visibles desde el exterior, constató un equipo de la AFP en un recorrido por el lugar. Decenas de otros más, sin embargo, quedaron totalmente colapsados y reducidos a escombros.

Por los terremotos se fue la electricidad en buena parte del área y decenas de vecinos pernoctaron en la calle. "Abajo hay sobrevivientes", advierte Lisbeth Vasquez, otra de los habitantes que logró salir con su familia de uno de los edificios derrumbados.

Labores de rescate

En medio de la noche, decenas de rescatistas trabajaron entre los escombros y las autoridades vigilan de cerca cómo los ciudadanos intentan por su cuenta encontrar a sus allegados gritando sus nombres.

Hubo familiares recuperaron los cadáveres de un hombre y una mujer y los metieron en la cajuela de una camioneta.

"Lo que hace falta es ayuda, más que todo con los equipos técnicos, los equipos que están en Caracas, que saben qué (herramientas) usar, que pueden venir a ayudar aquí a La Guaira, que se vengan", clama con aliento entrecortado José Pacheco, jefe de operación del Grupo de Rescate Unido de Venezuela.

"Puedes ver las estructuras como están, como esta que está aquí totalmente colapsada, y lo que hace falta es ayuda", añade este socorrista de 52 años, al contar unas 14 edificaciones afectadas a su alrededor.

Pacheco, con tres décadas de experiencia, dice que "nunca" había visto "algo parecido".

Antonio Bermúdez, residente de 45 años de La Guaira, se encontraba en el salón de su casa cuando "de repente" comenzó el temblor.

"Me empecé a mover, busqué refugio bajo una columna. Estaba entre mi cuarto y la ducha. Temblaba más duro, temblaba más duro", recuerda.

"Me agarré a la pared, me agarré a la pared, me agarré a la pared y el edificio empezó a bajar", explica sentado contra un muro en la calle, mientras intenta acomodar una pierna que no puede moverse luego de que una "placa" le quedará encima mientras intentaba salir de entre los escombros.

"No tenemos tampoco ni agua, estamos muertos de sed, nos metemos a la estructura y estamos temerosos de que se caiga también", añade Larry Rojas.

"De verdad que alguien que nos ayude, que envíen maquinaria. Es lo que necesitamos para entrar a los edificios que están caídos", pide.