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Lula y Flávio Bolsonaro juegan al vale todo antes de primera vuelta en Brasil

Luiz Inácio Lula da Silva y su rival de derecha Flávio Bolsonaro cruzan acusaciones de todo tipo antes de las elecciones del domingo.

Los brasileños volverán a las urnas este domingo 4 de octubre de 2026 para elegir a un nuevo presidente.

AFP

Autor

Brasilia, AFP | 

Actualizado:

02 oct 2026 - 17:39

El presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva y su rival de derecha Flávio Bolsonaro cruzan acusaciones de todo tipo antes de las elecciones del domingo en Brasil, donde Estados Unidos suspendió este viernes sus servicios consulares por motivos de seguridad.

Lula, de 80 años, se mide con el senador Bolsonaro, de 45, que busca subirse a la ola conservadora regional alentada por Donald Trump, aliado de su padre, el exmandatario ultraderechista Jair Bolsonaro.

El presidente de Estados Unidos dijo el jueves que sigue "muy de cerca" estas elecciones.

Washington suspendió el viernes sus servicios consulares en Brasil por "preocupaciones" relativas a la seguridad. Australia cerró su embajada por el mismo motivo, pero ninguna de las dos delegaciones especificó las amenazas detectadas.

La policía dijo haber ejecutado dos órdenes de allanamiento e incautación para investigar posibles amenazas contra instalaciones diplomáticas estadounidenses, sin encontrar pruebas que "corroboren los riesgos reportados inicialmente".

"Es algo inédito, no tiene el menor sentido. Es una de las formas que tiene Trump de disputar la opinión pública brasileña", reaccionó Edinho Silva, coordinador de la campaña de Lula.

Las encuestas dan ventaja al izquierdista, pero prevén un balotaje el 25 de octubre, para el que Lula y Bolsonaro aparecen igualados.

Candidatos cierran campañas antes de ir a las urnas

Ambos candidatos se dan sus últimos baños de masas antes de acudir a las urnas. Miles de personas acompañaron el viernes a Lula, subido en lo alto de una camioneta, en un recorrido por el centro de Rio.

"Mi voto es para Lula. Ahora que es mayor, tiene aún más experiencia y estoy segura de que hará incluso más de lo que ya ha hecho", dijo a la AFP Ana Santos, una jubilada de 75 años que asistió al mitin ayudándose con una muleta.

Flávio Bolsonaro invitó a una "megacaravana" de motos el sábado en el interior del estado de Sao Paulo.

Campaña marcada por la polémica

La campaña estuvo marcada por escándalos de corrupción, incluida una investigación contra Flávio Bolsonaro, y la recta final la dominaron controversias surgidas en redes sociales.

Favorito entre católicos, Lula se hizo eco de una información falsa según la cual su rival pretendía retirar el título de patrona de Brasil a Nossa Senhora Aparecida, en un supuesto guiño a los evangélicos que no veneran a esta virgen.

El voto religioso es codiciado en Brasil, uno de los países con más cristianos del mundo.

De su lado, Flávio Bolsonaro acusó a Lula de "machista" por haber dicho que los hombres son "cobardes" para examinarse la próstata, mientras "las mujeres aprenden a recibir tacto desde pequeñas" en el ginecólogo.

Brasil ya no lo aguanta

Ambos candidatos creen en la victoria desde la primera vuelta. "Las elecciones se definirán el domingo. Y si no, paciencia", dijo Lula.

Flávio Bolsonaro afirmó que el izquierdista "será expulsado" de la presidencia. "Brasil ya no lo aguanta".

El tercer mandato de Lula se cierra con un desempleo en mínimos, una inflación contenida, pero a la vez una economía que se desacelera y una inseguridad que alarma a los brasileños.

En la campaña buscó el apoyo de las clases populares: subió la dotación del programa de asistencia social Bolsa Familia y prohibió las apuestas en línea, una lacra que endeuda a millones.

También enarboló la bandera de la soberanía y repitió que Trump no debe "meterse" en los comicios.

Hasta ahora el republicano no apoyó explícitamente a Flávio Bolsonaro, si bien respaldó a su padre durante su juicio por golpismo tras perder la reelección contra Lula en 2022. Fue condenado a 27 años de cárcel.

Un respaldo activo de Trump "sería malo" para el senador, dice a la AFP una fuente del gobierno de Lula, debido a la impopularidad del republicano entre buena parte de los brasileños.