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Daniel Noboa dice que el 'tiempo se les ha acabado' a las 'mafias' de América

Busca consolidar el liderazgo de Washington en América Latina y contrarrestar la creciente influencia de China en la región.

INGRESO DE LA DELEGACIÓN DE ECUADOR A LA CUMBRE 'ESCUDO DE LAS AMERICAS', MIAMI 07 DE MARZO DEL 2026

Flickr/Presidencia de la República

Autor

Miami, EE.UU. EFE

Actualizada:

07 mar 2026 - 14:29

Los primeros en llegar fueron el presidente de Panamá, José Raúl Mulino; el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, quien asumirá el cargo el próximo miércoles; la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, y el presidente de Honduras, Nasry Asfura.

Posteriormente llegaron también los mandatarios de Bolivia, Rodrigo Paz; de Ecuador, Daniel Noboa; de Costa Rica, Rodrigo Chaves; de Argentina, Javier Milei; de República Dominicana, Luis Abinader; de Guyana, Irfaan Ali; de Paraguay, Santiago Peña, y de El Salvador, Nayib Bukele.

Trump, que tiene previsto intervenir con un discurso ante los asistentes, acortó su participación en la cumbre para viajar este mismo sábado a la base aérea de Dover (Delaware), donde llegarán los cuerpos de seis militares estadounidenses fallecidos en la guerra de Irán.

Los mandatarios latinoamericanos mantendrán además un almuerzo de trabajo con el secretario de Estado, Marco Rubio.

A la cumbre no fueron invitados los líderes progresistas de las mayores economías latinoamericanas, Brasil y México, ni tampoco Colombia, durante años un aliado estratégico de Washington en la lucha contra el narcotráfico.

El ‘Escudo de las Américas’ se plantea como una cumbre paralela de líderes afines a Washington frente a la tradicional Cumbre de las Américas, foro creado en 1994 para reunir periódicamente a los jefes de Estado del continente y que el año pasado fue cancelado por discrepancias entre sus miembros.

El encuentro de Miami, convocado antes del inicio de la guerra con Irán, se produce tras la captura en enero del líder venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses en Venezuela y en medio de crecientes tensiones entre Washington y La Habana por el bloqueo energético impuesto a la isla.

También coincide con la presión ejercida por Washington para contrarrestar la influencia de China en la región, que incluyó presiones al Canal de Panamá para desvincularse de empresas de Hong Kong y sanciones contra tres funcionarios chilenos por la posible construcción de un cable de fibra óptica con el gigante asiático.

Uno de los momentos de mayor impacto en la jornada fue el encuentro y saludo oficial entre el presidente Noboa y el presidente estadounidense, Donald Trump

Este acercamiento protocolario fue el preámbulo de una serie de reuniones de alto nivel donde se ratificó la sintonía política entre Quito y Washington. En este contexto, el Secretario de Estado de los EE. UU.

Marco Rubio aseguró que la cooperación mutua es el motor que permitirá a las naciones aliadas "seguir creciendo en seguridad", mediante el intercambio de inteligencia y el fortalecimiento de las capacidades operativas de las fuerzas del orden.

Al cierre de la jornada, el presidente Daniel Noboa compartió un resumen de sus actividades a través de sus canales oficiales, resaltando los hitos alcanzados en beneficio del país.

En su mensaje, el primer mandatario subrayó que la presencia de Ecuador en esta cumbre no es solo diplomática, sino una gestión directa para obtener recursos y respaldo internacional en la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo.

"Trabajamos por un continente más seguro", afirmó Noboa, reafirmando que la consolidación de este frente unido es un paso decisivo para devolverle la tranquilidad a las familias ecuatorianas y garantizar la paz duradera en toda la región.

A su corta declaración, Noboa adjuntó fotos con los presidentes que asistieron a la cumbre, denominada como 'Escudo de las Américas', y una en la que se ve al mandatario estadounidense enseñar un decreto firmado con el que formalizó la nueva "coalición militar" en Latinoamérica contra los carteles del narcotráfico que anunció este sábado.

El presidente ecuatoriano había señalado semanas atrás que acudiría a la cita por "un tema de seguridad", ya que, aseguró, el país necesita "la ayuda internacional para darle seguridad a los ecuatorianos".

Esta misma semana Estados Unidos y Ecuador iniciaron operaciones militares conjuntas en suelo ecuatoriano contra organizaciones "terroristas", en las que, según se conoció el viernes, bombardearon y destruyeron un campamento de entrenamiento de los Comandos de la Frontera, uno de los grupos criminales disidentes de la extinta guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

La operación tuvo lugar en la provincia amazónica de Sucumbíos, fronteriza con Colombia, donde los militares ecuatorianos atacaron con información de inteligencia y apoyo estadounidense un campamento de descanso de los Comandos de la Frontera que, de acuerdo a la información oficial, pertenecía al cabecilla apodado Mono Tole y tenía capacidad para "entrenar hasta cincuenta narcotraficantes".

Estados Unidos se ha convertido en un socio clave para Ecuador en la "guerra" que el presidente Noboa declaró desde inicios de 2024 contra las bandas criminales, a las que catalogó de "terroristas" por ser las causantes de la peor crisis de violencia de la historia del país, lo que ha llevado a que figure a la cabeza de Latinoamérica en índice de homicidios.