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Alerta roja en Japón: Tsunami golpea la costa de Sanriku tras terremoto de 7.4

Las autoridades ordenaron la evacuación inmediata de 170.000 personas ante la llegada de olas de hasta tres metros.

Océano con olas de gran altura que rompen con fuerza contra los muros de contención de concreto.

Captura de pantalla procesada por IA

Autor

Tamara López

Actualizada:

20 abr 2026 - 13:38

Un potente terremoto de magnitud 7.4 sacudió la costa norte de Japón este lunes, activando una emergencia nacional por la llegada de olas de tsunami a las prefecturas de Iwate, Aomori y Hokkaido.   

La Agencia Meteorológica de Japón (JMA) informó que el sismo ocurrió a las 16:53 (hora local), registrándose poco después el impacto de las primeras ondas, con una altura confirmada de 80 centímetros en el puerto de Kuji.  

Imágenes captadas en la zona muestran a miles de residentes huyendo hacia terrenos elevados y embarcaciones zarpando a toda velocidad para evitar ser destruidas por la fuerza del mar en los puertos de la región.

Ante la gravedad de la situación, el gobierno de la primera ministra, Sanae Takaichi, activó un equipo de crisis de emergencia para coordinar las labores de rescate y monitoreo, mientras que los servicios del tren bala Shinkansen han sido suspendidos en toda la zona afectada.   

Aunque las autoridades confirmaron que las instalaciones nucleares de la región permanecen intactas, la tensión es máxima debido a la geografía de la costa de Sanriku, cuyas bahías estrechas tienden a amplificar la altura de las olas.   

Existe, además, un temor histórico latente, ya que un sismo de magnitud similar precedió al devastador megaterremoto y tsunami que en 2011 cobró la vida de casi 20.000 personas en esta misma ubicación.  

La JMA ha advertido a la población que el peligro no ha pasado, señalando la posibilidad de réplicas de igual magnitud durante la próxima semana e incluso el riesgo de un evento sísmico mayor.   

Por ahora, las órdenes de evacuación se mantienen vigentes para más de 170.000 ciudadanos, a quienes se les ha pedido no regresar a sus hogares hasta que se levante formalmente la alerta.   

 Las fuerzas de seguridad y equipos de emergencia trabajan contra reloj para asegurar que todas las zonas costeras vulnerables hayan sido despejadas antes de que las condiciones marítimas empeoren.