Indígenas de Cotacachi rechazan visita de Lavinia Valbonesi y denuncian militarización
La presencia de la Primera Dama, Lavinia Valbonesi en Imbabura desató protestas y enfrentamientos de comuneros con la fuerza pública.

comunidades indígenas rechazan visita de Lavinia Valbonesi
Despacho Lavinia Valbonesi
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Fecha de publicación
22 abr 2026 - 15:52
La visita de Lavinia Valbonesi a Cotacachi generó un fuerte rechazo por parte de organizaciones indígenas y campesinas.
La Unión de Organizaciones Campesinas e Indígenas de Cotacachi cuestionó la presencia de la comitiva, señalando que estuvo acompañada por un despliegue de seguridad que consideran innecesario.
Protestas y enfrentamientos
Videos difundidos en redes sociales muestran momentos de tensión entre comuneros y fuerzas del orden. En las imágenes se observa a grupos de personas increpando a los uniformados en rechazo a la visita.
Desde la organización Chijallta, parte de la Federación Indígena y Campesina de Imbabura, se criticó la presencia de representantes del Gobierno en medio de un contexto de malestar social.
“No queremos caridad”
Las organizaciones fueron claras en su mensaje: las comunidades no buscan ayuda puntual, sino soluciones estructurales. Reclaman inversión en salud, educación, empleo y atención al campo.
También cuestionaron que este tipo de visitas puedan ser interpretadas como acciones de imagen, en lugar de respuestas concretas a las necesidades del territorio.
Críticas al Gobierno
Dirigentes locales señalaron que existe desconfianza hacia el Gobierno, al que acusan de haber respondido con represión en protestas anteriores. Esto, aseguran, ha dejado heridas abiertas en varias comunidades.
Además, denunciaron el uso de programas sociales como herramienta política, especialmente cuando se convoca a beneficiarios para participar en actividades públicas.
Tensiones más profundas
Para las organizaciones, lo ocurrido en Cotacachi no es un hecho aislado, sino parte de un problema mayor relacionado con el abandono del campo y el aumento del costo de vida.
Las comunidades insisten en que no aceptarán medidas que consideren simbólicas y exigen respeto, diálogo y cambios reales en las políticas públicas.
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