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Fenómeno El Niño: ¿por qué la Costa se inunda y en la Sierra el agua puede arrastrar lodo y rocas?

En la Costa el agua puede acumularse durante días en zonas bajas; en la Sierra, la saturación del suelo pueden desencadenar crecidas.

Calles llenas de lodo y un centenar de personas se encuentran albergadas tras inundaciones en Balao

API

Autor

Bayron Manzaba

Actualizado:

04 oct 2026 - 07:00

Las lluvias asociadas al fenómeno El Niño pueden provocar inundaciones en Ecuador, pero sus efectos dependen de las características de cada territorio.

En la Costa, el agua puede acumularse durante días en zonas bajas; en la Sierra, las pendientes y la saturación del suelo pueden desencadenar crecidas repentinas, deslizamientos y aluviones.

La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos señala en su sitio de información oficial que el fenómeno El Niño altera las condiciones del océano Pacífico y puede modificar las lluvias en Ecuador.

Sin embargo, la cantidad de agua que cae no es el único factor que determina una emergencia: también influyen el relieve, el tipo de suelo, la vegetación, el drenaje y la ubicación de las viviendas.

Costa: el agua se acumula en las zonas bajas

En varias zonas de la Costa, especialmente en las cuencas bajas, predominan terrenos con suelos arcillosos y pendientes suaves.

Cuando las lluvias son intensas o prolongadas, el agua puede infiltrarse lentamente y acumularse en la superficie, sobre todo cuando el suelo está saturado y el drenaje es insuficiente.

Además, en el Litoral pueden producirse inundaciones pluviales, cuando el agua de lluvia se acumula en calles, barrios y terrenos, e inundaciones fluviales, cuando los ríos aumentan su caudal y se desbordan.

Estas situaciones pueden afectar viviendas, cultivos, carreteras y servicios básicos durante periodos prolongados.

Sierra: cuando el suelo se satura y pierde estabilidad

En la Sierra, algunos suelos de origen volcánico pueden absorber y retener grandes cantidades de agua.

Pero, cuando las lluvias continúan, el terreno puede saturarse, aumentar de peso y perder estabilidad.

En las laderas, esta combinación puede provocar deslizamientos de tierra y movimientos de material hacia zonas habitadas.

Aluviones: agua, lodo y rocas que bajan por las quebradas

Las pendientes pronunciadas favorecen que el agua descienda con fuerza y arrastre tierra, piedras y otros materiales.

Cuando esa mezcla se desplaza por una quebrada o ladera se puede producir un aluvión, un evento que puede llegar rápidamente a barrios, carreteras y valles situados en zonas bajas.

La diferencia entre una inundación y un aluvión

Una inundación ocurre cuando el agua ocupa terrenos que habitualmente están secos, por acumulación de lluvia o desbordamiento de ríos.

Un aluvión, en cambio, es un flujo que puede transportar agua, lodo, piedras y otros sedimentos. 

Aunque ambos pueden estar relacionados con lluvias intensas, su comportamiento y sus efectos son diferentes.

¿Qué aumenta el riesgo de inundaciones y deslizamientos?

Además de las lluvias, influyen la ocupación de zonas inundables, la pérdida de vegetación, los drenajes insuficientes y las construcciones en cauces o laderas expuestas.

Por eso, el impacto de El Niño no será igual en todas las provincias: la amenaza depende de las condiciones climáticas y de la vulnerabilidad de cada lugar.

¿Cómo prepararse ante las lluvias intensas?

Las autoridades recomiendan mantenerse atentos a las alertas oficiales, evitar cruzar ríos o quebradas crecidas y no circular por vías inundadas. 

Ante señales como grietas nuevas, caída de rocas o movimientos de tierra, es importante alejarse de la zona y seguir las instrucciones de los organismos de emergencia. 

La información oficial actualizada se puede consultar en el sitio de Gestión de Riesgos y en los boletines de instituciones como Inamhi, Bomberos, COE cantonales y prefecturas.