Celulares en clases: Ecuador mantiene reglas del Ministerio en 2026
Ministerio de Educación aclara qué pasa realmente con el uso de celulares en las aulas y cómo se manejarán los conflictos escolares.

Un nuevo acuerdo del Ministerio de Educación generó dudas
EFE
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Fecha de publicación
24 abr 2026 - 09:09
El Ministerio de Educación de Ecuador aseguró que el uso de celulares en clases no ha cambiado y sigue regulado por el Acuerdo emitido en abril del 2025.
Un Acuerdo Ministerial firmado el 16 de abril de 2026 provocó interpretaciones erróneas en la comunidad educativa por vacíos en su contenido en torno a el uso de celulares dentro de las aulas.
Confusión tras nuevo acuerdo educativo
El documento, firmado por la ministra Gilda Alcívar, introduce cambios en la forma de manejar conflictos dentro de las instituciones, pero no hizo alusión a las reglas sobre dispositivos móviles.
En el acuerdo de 2025 se sancionaba el uso de celulares, tabletas o computadoras sin autorización.
Desde la cartera de Estado se explicó que el objetivo del nuevo acuerdo es mejorar la convivencia escolar y permitir respuestas más rápidas frente a problemas disciplinarios.
Reglas claras sobre celulares en aulas
El Ministerio fue enfático al señalar que en niveles de Inicial y Educación General Básica, los celulares no están permitidos ni recomendados dentro de las aulas.
En el caso del Bachillerato, el uso sí es posible, pero bajo condiciones estrictas. Solo se permite con fines académicos y siempre con la autorización y supervisión del docente.
Más rapidez para atender conflictos
El nuevo Acuerdo Ministerial introduce cambios clave para que las autoridades escolares ahora puedan actuar de forma inmediata ante faltas disciplinarias. Esto busca evitar que los problemas escalen y mejorar la convivencia dentro de los planteles.
Además, los casos más complejos serán enviados con mayor rapidez a instancias como las juntas distritales, donde se dará seguimiento a cada situación.
Refuerzo ante casos de acoso escolar
El nuevo acuerdo también pone énfasis en la atención de situaciones de violencia o acoso escolar. Se busca que estos casos reciban tratamiento especializado y oportuno, con el apoyo de profesionales.
Esto responde a una preocupación creciente en el sistema educativo, donde se busca proteger a los estudiantes y garantizar entornos seguros.
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