Industriales piden desconexión de una semana y trabajar tres seguidas para reducir pérdidas
El sector textil plantea modificar el esquema de desconexiones eléctricas para reducir los costos de paralización de las fábricas.

La industria textil de Ecuador tiene procesos propios de apagado y encendido durante los apagones en Ecuador.
AITE.
Compartir
Actualizado:
13 oct 2026 - 11:17
La industria textil de Ecuador pide al Gobierno Nacional modificar el esquema de desconexiones eléctricas para evitar pérdidas durante las horas de encendido y apagado de sus máquinas.
Camilo Ontaneda, presidente de la Industria Textil de Ecuador, explicó en una entrevista con Teleamazonas que el pedido es suspender sus operaciones durante una semana completa para trabajar las tres siguientes sin interrupciones. Precisó que esto ayudaría a reducir las pérdidas económicas y los desperdicios que provocan las paralizaciones recurrentes de la producción.
El empresario indicó que el actual esquema de restricciones, que obliga a las empresas de mediano voltaje a desconectarse durante tres días por semana, genera costos adicionales debido a los tiempos que requieren las fábricas para detener y reactivar sus operaciones.
Según el dirigente, una desconexión de tres días puede representar al menos tres días y medio de afectación productiva, debido a que las instalaciones no recuperan su capacidad operativa inmediatamente después de restablecerse el suministro eléctrico.
"En algunos procesos textiles que son continuos es mejor parar una semana y trabajar tres continuas", señaló Ontaneda, quien explicó que esta alternativa permitiría reducir los costos de arranque y los desperdicios de materiales.
La propuesta no implica menor tiempo de desconexión
La propuesta del sector textil no implica necesariamente una reducción del tiempo total de desconexión, sino una redistribución de las restricciones para disminuir su impacto económico. Su aplicación tendría que coordinarse con las autoridades eléctricas, considerando las necesidades de abastecimiento del sistema.
Ontaneda explicó que las industrias textiles utilizan procesos térmicos y húmedos que requieren continuidad. Por ejemplo, el teñido de una tela puede tomar hasta 12 horas, por lo que una interrupción sin suficiente anticipación puede provocar la pérdida del trabajo realizado.
Además, cuando una planta suspende sus operaciones, debe cumplir procedimientos de apagado y posterior encendido de la maquinaria. Durante ese tiempo, aunque la empresa ya cuente con electricidad, todavía no está en condiciones de producir.
El dirigente cuestionó la falta de anticipación con la que algunas empresas han recibido las disposiciones de desconexión, especialmente las que operan en medio voltaje.
"Hay formas, dependiendo del sector, de tener un proceso de coordinación", indicó. A su criterio, cada actividad industrial debería contar con una programación que le permita cumplir las restricciones eléctricas con las menores pérdidas posibles.
Industrias cumplen su tercera semana de desconexiones
El pedido se produce en medio de las restricciones al consumo eléctrico industrial que se aplican en Ecuador ante la reducción de la disponibilidad de generación hidroeléctrica, asociada al estiaje y a los bajos aportes de agua a los embalses.
Las medidas han alcanzado a empresas de alto y medio voltaje, que deben suspender temporalmente su consumo de la red eléctrica conforme a las disposiciones de las autoridades.
En el caso del sector textil, Ontaneda señaló que durante la primera semana las desconexiones se aplicaron de manera diferenciada. Algunas fábricas suspendieron sus operaciones miércoles y jueves, y retomaron sus actividades el viernes.
Sin embargo, explicó que durante la segunda y tercera semana recibieron disposiciones para desconectarse miércoles, jueves y viernes.
El representante industrial aseguró que las empresas han acatado los pedidos de las autoridades, aunque insistió en que es necesario establecer una planificación que considere las particularidades de cada actividad productiva.
El Ministerio de Ambiente y Energía explicó que la decisión busca reducir la demanda de electricidad, preservar las reservas de los embalses y mantener el abastecimiento para los hogares. La cartera de Estado también señaló que un número importante de consumidores industriales no había cumplido con la programación establecida.
La medida se produce mientras el embalse de Mazar, una de las principales reservas para la generación hidroeléctrica del país, continúa perdiendo agua. El lunes 12 de octubre se ubicó alrededor de los 2 124 metros sobre el nivel del mar, aproximadamente nueve metros por encima de su nivel mínimo de operación.
Las desconexiones industriales comenzaron en septiembre con restricciones para grandes consumidores y posteriormente se extendieron a empresas de medio voltaje. El incremento de las horas sin suministro ha generado preocupación en el sector productivo por sus posibles efectos sobre la producción, los costos operativos y las exportaciones.Sector textil advierte posibles efectos sobre el empleo
Compartir

