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Las cinco claves que definirán si Ecuador puede evitar cortes de luz durante el estiaje

Ecuador entró al período de estiaje con menos agua en sus principales reservas hidroeléctricas y con medidas extraordinarias para reducir el consumo de electricidad.

Las lluvias en la cuenca Amazónica podrían beneficiar al caudal del embalse de Mazar.

API

Autor

Lizette Abril

Actualizado:

28 sep 2026 - 19:33

El Operador Nacional de Electricidad (Cenace) advirtió en septiembre de 2026 sobre un escenario de “alto riesgo” para cubrir la demanda de electricidad en Ecuador y planteó medidas urgentes para evitar la pérdida progresiva de las reservas energéticas.

El ministro de Ambiente y Energía, Juan Carlos Blum, reconoció el 25 de septiembre, en una entrevista en Teleamazonas, que existe una brecha de generación de entre 1 000 y 1 200 megavatios (MW) que debía cubrirse con proyectos térmicos que no se concretaron este año.

Blum evitó garantizar que Ecuador atravesará los próximos meses sin cortes. “Nadie puede garantizar cómo viene el fenómeno de El Niño, ni cómo se va a comportar el clima”, señaló.

Entonces, ¿qué tiene que ocurrir para que Ecuador pueda atravesar el estiaje sin apagones? Hay al menos cinco factores que serán determinantes.

Mazar debe conservar agua para los meses más críticos

El embalse de Mazar, en Azuay, es la mayor reserva energética de Ecuador y permite regular el agua que posteriormente utiliza el Complejo Hidroeléctrico Paute Integral.

Según la Corporación Eléctrica del Ecuador (CELEC), las centrales Mazar, Paute-Molino y Sopladora suman 1 757 MW de potencia instalada.

El domingo 27 de septiembre, Mazar se ubicó en 2 134,09 metros sobre el nivel del mar (msnm), según datos de CELEC. Esto representa casi 19 metros menos que su cota máxima de 2 153 msnm y lo deja aproximadamente 19 metros por encima de la cota operativa crítica de 2.115 msnm.

Ese mismo día el caudal alcanzó 77,9 metros cúbicos por segundo (m³/s) después de lluvias registradas en Azuay. Sin embargo, el promedio de septiembre se ubicó en 52,4 m³/s, por debajo del promedio histórico de alrededor de 75 m³/s este mes.

Termoeléctricas deben estar disponibles cuando falte agua 

Cuando disminuye la generación hidroeléctrica, Ecuador necesita aumentar la producción de sus centrales termoeléctricas. Para ello no basta con tener MW instalados, sino que las unidades deben estar operativas y disponer de combustible.

Hasta el 24 de septiembre, Ecuador había producido 2,57 millones de MWh durante el mes. De ese total, aproximadamente 1,98 millones de MWh provinieron de centrales hidroeléctricas y 499.031 MWh de centrales térmicas, según información operativa preliminar de CENACE.

El 9 de septiembre volvió a operar la unidad 6FA-2 de Termogás Machala, con 65 MW, después de un proceso de rehabilitación.

En Guayaquil, la Central Trinitaria tiene una potencia instalada de 133 MW y, según CELEC, una disponibilidad efectiva estimada de 125 MW.

El desafío es que esa disponibilidad se mantenga durante los meses más secos. Averías, mantenimientos no programados o problemas de abastecimiento de combustibles pueden reducir la cantidad de energía térmica que realmente está disponible para el sistema.

La nueva generación debe entrar efectivamente en operación

Ecuador necesita incorporar nueva generación. El 18 de septiembre, CELEC informó que incorporará 55 MW de generación térmica alquilada.

De ese total, solo 10 MW ya entraron en operación comercial en el complejo térmico Guangopolo, cuya capacidad pasó de 34,3 a 44,3 MW.

Los otros 45 MW están previstos para noviembre de 2026 en Santa Elena. Los 52 grupos electrógenos que aportarán esa potencia llegaron al país, pero todavía deben completar instalación, pruebas y autorización para iniciar operaciones.

Además, el 24 de septiembre el Gobierno presentó un nuevo proyecto para arrendar 100 MW de generación distribuida en Guayas, Los Ríos y Manabí.

El proyecto contempla instalar grupos térmicos en ocho subestaciones, entre ellas El Triunfo, Naranjito, Yaguachi, Santa Lucía y Chone.

Colombia debe tener electricidad disponible para vender 

Durante años, las importaciones desde Colombia han servido como respaldo cuando disminuye la generación hidroeléctrica nacional.

El 23 de septiembre, Ecuador importó alrededor de 5 MW de potencia desde Colombia, frente a una capacidad de intercambio que puede llegar aproximadamente a 450 MW.

Colombia endureció desde septiembre las condiciones para exportar electricidad ante sus propias condiciones hidrológicas y el riesgo asociado a El Niño. La energía hidroeléctrica puede exportarse cuando exista excedente después de atender la demanda colombiana; de lo contrario, las ventas pueden depender de generación térmica, más costosa.

Los datos operativos de CENACE muestran esa menor participación externa. Hasta el 24 de septiembre, Ecuador había importado 41.465 MWh durante todo el mes, frente a una producción nacional acumulada de más de 2,56 millones de MWh.

Ecuador debe reducir la demanda para preservar embalses

Los datos preliminares de CENACE muestran que el sábado 26 de septiembre la demanda del sistema alcanzó 4 335 MW.

Ante la presión sobre la generación, el Gobierno ya comenzó a intervenir sobre esa demanda.

Desde la semana pasada, 185 grandes consumidores de los segmentos de Alto Voltaje 1 y Alto Voltaje 2 (AV1 y AV2) comenzaron a reducir su consumo mediante jornadas de desconexión.

Según Blum, durante los primeros días de aplicación esta medida permitió reducir entre 135 y 200 MW.

Desde este lunes 28 de septiembre, el plan se amplió a consumidores de medio voltaje. La medida alcanzará aproximadamente al 27% de estos clientes, unos 8.600 usuarios empresariales, según informó el Ministerio de Ambiente y Energía.

El Gobierno también ha planteado que los hogares reduzcan su consumo eléctrico. Blum fijó como referencia una disminución del 10% del consumo residencial y anunció incentivos tarifarios que comenzarían en octubre.

El ministro Blum aseguró que dos barcazas de generación comenzaron a aportar desde el 21 de septiembre alrededor de 200 MW de capacidad al sistema.

La incorporación busca reducir la presión sobre la generación hidroeléctrica durante el estiaje. Sin embargo, esta generación tiene un costo superior al de las principales hidroeléctricas y requiere garantizar combustible para mantenerse disponible.

Con la información disponible hasta este lunes 28 de septiembre, no es posible asegurar que Ecuador tendrá apagones, pero tampoco descartarlos.