Cámara de Comercio de Quito advierte efectos por aranceles al 100%
La relación comercial entre Ecuador y Colombia atraviesa uno de sus momentos más delicados por la subida de aranceles.

Tensión con Colombia golpea al comercio bilateral
AFP
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Actualizada:
10 abr 2026 - 10:01
La Cámara de Comercio de Quito expresó su preocupación por el aumento de la llamada tasa de seguridad, que pasará al 100% para productos colombianos desde el 1 de mayo.
Aunque el gremio reconoce la necesidad de reforzar la seguridad en la frontera, advierte que esta medida podría afectar a empresas, consumidores y cadenas productivas que dependen del comercio entre ambos países.
El vínculo comercial entre Ecuador y Colombia ha sido histórico, con miles de negocios conectados a ambos lados de la frontera.
Una escalada que viene desde inicios de año
La tensión comercial no es nueva. Todo comenzó en febrero, cuando Ecuador aplicó aranceles del 30%, que luego subieron al 50% en marzo y ahora alcanzarán el 100%.
Esta decisión forma parte de una estrategia del gobierno de Daniel Noboa para presionar a Colombia a reforzar el control en la frontera frente al narcotráfico.
Desde el Ejecutivo se argumenta que la medida busca una respuesta conjunta en temas de seguridad, aunque el impacto económico ya empieza a sentirse.
Empresarios alertan por impacto en precios y producción
En los últimos años, el intercambio entre ambos países ha superado los 2.800 millones de dólares, con una balanza desfavorable para Ecuador.
Por eso, sectores productivos temen que el aumento de aranceles encarezca productos, reduzca el comercio y afecte empleos.
La Cámara de Comercio hizo un llamado a retomar el diálogo entre ambos gobiernos para evitar que la situación escale aún más.
Medidas que van más allá del comercio
El conflicto no solo se queda en lo comercial. También ha tenido efectos en el ámbito energético.
Colombia suspendió la interconexión eléctrica con Ecuador, mientras que Ecuador elevó el costo del transporte de petróleo para la empresa estatal colombiana.
Estas decisiones reflejan un enfriamiento en la relación bilateral que preocupa a distintos sectores.
Un conflicto con trasfondo político
La tensión también creció tras declaraciones del presidente colombiano Gustavo Petro, quien calificó a Jorge Glas como “preso político”.
Esto fue rechazado por el Gobierno ecuatoriano, que lo consideró una falta de respeto a su soberanía.
Incluso se llamó a consultas al embajador ecuatoriano en Bogotá, lo que elevó aún más el tono del conflicto.
El llamado: diálogo urgente
Desde el sector empresarial insisten en que los problemas de seguridad deben resolverse con cooperación y no con medidas que afecten el comercio.
La preocupación principal es que esta escalada termine afectando a los ciudadanos, con precios más altos y menos oportunidades económicas.
Por ahora, la expectativa está puesta en si ambos países logran retomar el diálogo antes de que la medida entre en vigencia y el impacto sea mayor.
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